04/10/2019 – El ajo es un ingrediente indispensable en cualquier cocina. Se usa para acompañar desde papas a pasta. Pero el bulbo también tiene grandes beneficios medicinales, además de dar sabor.

Por siglos, las culturas han usado el ajo para tratar una gran variedad de condiciones, desde infecciones, indigestiones, hasta enfermedad del corazón y artritis. Hasta Hipópcrates, reconocidos como el padre de la medicina moderna, prescribía ajo para muchas enfermedades.

Estudios modernos han confirmado algunos de esos usos antiguos y han descubierto muchos otros, desde cosméticos hasta en la agricultura. Estos son tres beneficios de incluir ajo en nuestras vidas:

Resfriados:

¿Buscando curar un resfriado con alimentos? El ajo está lleno de antioxidantes y puede tener un gran impacto en la gripe y el resfriado. El ingrediente activo es posible sea la alicina fitoquímica, un compuesto antimicrobiano. Un estudio británico encontró que las personas que toman suplementos de alicina tienen 46% menos resfriados y se recuperan más rápido de los mismos.

Otro estudio publicado en el portal American Family Physician (Médico familiar norteamericano, en español), encontró que la ingesta diaria de ajo puede disminuir el número de resfriados, pero no impacta la duración de los síntomas, si se llega a contraer uno.

Apoyo al sistema inmunológico:

El ajo fresco y cocinado tiene la capacidad de aumentar la inmunidad del cuerpo.

En varios estudios de laboratorio, el ajo parece matar las células cancerígenas. Algunos estudios con humanos reflejan los mismos resultados. De acuerdo con el Estudio de Saludo en Mujeres, en Iowa, Estados Unidos de América, quienes comen ajo de manera regular, tienen un 35 % menos probabilidades de padecer cáncer de colon. Una revisión de un panel de expertos organizado por el Fondo de Investigación de Cáncer y el Instituto Norteamericano de Investigación sobre Cáncer, concluyó que la ingesta regular era un factor protector probable contra el cáncer colorectal.

Salud del corazón:

Aunque hay resultados variados respecto a si el ajo tiene un impacto en el colesterol, algunas investigaciones muestran que el ajo tiene un efecto positivo en la presión arterial. Varios estudios encontraron que los suplementos con ajo disminuyen la hipertensión en las personas que ya cuentan con alta presión arterial.

Los investigadores piensan que las glóbulos rojos en la sangre convierten el sulfuro del ajo en en gas hidrosulfídrico, el cual expande los vasos sanguíneos. Esto hace más fácil regular la presión arterial, de acuerdo a la Clínica de Cleveland.

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