19/03/2020 – El 28 de marzo de 8:30 a 9:30 pm hora local, algunas partes del mundo apagarán sus luces. Pero, no debe sorprenderte si tu vecindario o incluso tu ciudad se oscurece por una hora, simplemente están dejando que el planeta brille.

La hora del planeta es un movimiento mundial contra el cambio climático que inició WWF (World Wildlife Fund, por sus siglas en inglés), el 31 de marzo del 2007 en Sydney, donde las personas simplemente apagaron sus luces por 60 minutos. La primera edición del evento fue tan exitosa que 4 años después, el evento fue traducido a 51 idiomas y llevado a alrededor de 5,250 ciudades en más de 187 países, logrando vincular millones de personas. Actualmente, todos los años en el último sábado de marzo las personas apagan las luces de sus casas, oficinas y edificios como un gesto de apoyo en contra del cambio climático. Pero, ¿cómo funciona?

Muchas de las actividades que realizamos diariamente requieren energía de combustibles fósiles que emiten gases de efecto invernadero (GEI). Las moléculas de GEI tiene la habilidad de absorber y re-emitir la radiación que proviene del sol y se reflecta sobre la Tierra. Este proceso natural es necesario para ayudar al planeta a mantener la temperatura y las condiciones que permiten la vida, ¡exactamente como en un invernadero! Sin embargo, la emisión descontrolada de los GEI está alterando aceleradamente este sistema natural y generando el famoso calentamiento global, el cual no solo se traduce a una elevación en la temperatura, sino que también involucra cambios en los patrones climáticos normales. Una vez la temperatura aumenta, también genera un aumento en el nivel del mar y este un cambio en los regímenes de precipitación y en la frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos, como, por ejemplo, las tormentas, los huracanes, sequías, incendios, entre otros. Finalmente, estos eventos descontrolados repercutirán en la agricultura, los recursos hídricos, los ecosistemas y hasta en la salud humana.

Aunque muchos países se están mudando a energías renovables (incluyendo Guatemala, ya que entre el 30-40% de su matriz energética proviene de energías renovables según datos del MEM), todavía seguimos utilizando combustibles fósiles para energía eléctrica y muchas otras actividades en todo el mundo. Entonces la iniciativa de la hora del planeta busca formar conciencia ambiental.

Cambiar tus hábitos es importante para reducir tu huella de carbono, reducir tu consumo de energía y ayudar al planeta. Aprende las acciones sencillas que puedes incluir en tu rutina diaria.

Reduce, recicla y reúsa:

El primer paso es reducir. Esto implicar ser un consumidor consciente y evitar productos innecesarios como es el caso de las pajillas. Además, casi todo puede ser reutilizado. Puedes producir fertilizante para tu jardín con tus desechos orgánicos y comenzar tu propio huerto casero, arreglar tu ropa para darle más tiempo de vida o incluso intercambiala con tu familia y amigos. Antes de desechar algo piensa si aún se puede reparar o ser utilizado para otros fines. Una vez aprendes a aprovechar cada material, nada parece ser basura.

Raciona tu consumo de agua:

Toma duchas cortas y siempre cierra la llave del chorro cuando no las estés utilizando, no la dejes gotear ni desperdiciar. Otra opción es utilizar contenedores para colectar agua de lluvia y reutilizarla.

Ahorra energía:

Apaga las luces o los electrodomésticos cuando no los necesites, cambia las bombillas incandescentes tradicionales, por las bombillas LED. Estas usan entre un 25 y un 80% menos de electricidad y duran de tres a 25 veces más que las bombillas tradicionales. Utiliza regletas inteligentes para eliminar el problema de las “cargas fantasma” o la electricidad que utilizan los dispositivos electrónicos cuando están apagados o en modo de espera. Esta es una fuente importante de energía desperdiciada; Se estima que el 75% de la energía utilizada para alimentar la electrónica doméstica se consume cuando se apaga.

Consumo local:

Esto es importante para aumentar la conciencia económica y las implicaciones sociales de la producción industrial de las grandes marcas. El consumo local promueve la economía regional y sus productores locales, agrega valor y dignidad al trabajo de los pequeños productores y sus productos, los cuales generalmente pasan por procesos amigables con el ambiente.

Explora y restaura la naturaleza localmente

Apoyar a las reservas naturales y las iniciativas locales que protegen y restauran la naturaleza, contribuye a que puedan continuar haciéndolo. También puedes participar en programas de reforestación, limpieza de playas y actividades relacionadas o proponerlas en tu área de trabajo o vecindario.

Para aprender más sobre la hora del planeta puedes visitar: https://www.earthhour.org

Recuerda… Compartimos este planeta no solo con los humanos, sino también con millones de plantas y animales que dependen de los mismos recursos naturales que nosotros. Cuidar del planeta implica cuidar cada ser viviente que vive y comparte con nosotros.

Para aprender más de la biodiversidad en Mesoamerica puedes visitar nuestras páginas web: www.maya-ethnobotany.org www.maya-ethnozoology.org

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