10/11/2019 – Muchos están hablando hoy en día de la marihuana medicinal. A la fecha, 33 Estados de de los Estados Unidos y Uruguay, han legalizado al menos el uso de la marihuana medicinal. Otros, el uso recreativo también.

iSe ha alabado el cannabis como tratamiento médico, pues sus efectos en enfermedades como cáncer, migrañas, esclerosis múltiple y glaucoma, se reportan como positivos. Pero eso no significa que exista investigación sustancial para respaldar estos casos.

Cuando se aprobó la Ley de Control de Sustancias, en 1970, el cannabis se clasificó como sustancia controlada de lista 1, con “un alto potencial de abuso… sin uso médico aceptado en los Estados Unidos de América.. y sin uso seguro para uso bajo supervisión médica.”

Esto hace que la investigación sea más difícil, porque los científicos en los Estados Unidos deben obtener primero una licencia de la Agencia de Refuerzo de Fármacos (DEA, por sus siglas en inglés) y una aprobación de la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés), para usar marihuana para estudios médicos.

Estos son los efectos conocidos a la fecha, de la marihuana sobre el cerebro y el cuerpo, de acuerdo con el portal WebMD:

Hacer cerca de 20 años, los científicos descubrieron un sistema en el cerebro que responde a 60 químicos encontrados en la marihuana, conocida también como cannabis. Este sistema juega un papel importante en muchas de las funciones del cuerpo, como en corazón, la digestión, el sistema nervioso, endocrino, inmune y reproductivo. El descubrimiento despertó interés en buscar químicos específicos, obtenidos de la marihuana, que pudieran usarse para condiciones específicas.

El interés por investigar está vivo, pero es muy difícil realizar los ensayos clínicos (el tipo de estudio más extenso que compara un fármaco con un placebo). Muchos de estos ensayos clínicos, no han involucrado un grupo grande de personas.

Estas son algunas de las condiciones de salud para las cuales se han llevado a cabo ensayos clínicos con marihuana.

Sida / VIH:

El portal Neurology publicó un estudio en el cual, cerca de la mitad de los pacientes que fumaron marihuana tres veces al día, redujeron en un 34% su neuropatía periférica relacionada con el VIH, (lesión en los nervios que causan sensibilidad en las manos y pies. Ellos presentaron el doble de alivio que los pacientes que fumaron cigarros con placebo.

Otro estudio de la Universidad de Columbia encontró que los pacientes con VIH / SIDA que fumaron cannabis cuatro veces al día, se beneficiaron de mayor apetito, mejor humor y sueño.

Alzheimer:

Varios estudios han indicado que la marihuana puede ayudar con los síntomas, así como a disminuir la progresión de personas con Alzheimer. Un estudio publicado en Neurociencia, encontró que el compuesto canabinoide sintético encontrado en la marihuana, prevenía el progreso neurodegenerativo de la enfermedad.

Artritis:

Algunos estudios muestran que la marihuana puede tener algún efecto para tratar síntomas de varios tipos de artritis. Una revisión del Diario Británico de Farmacología Clínica, incluyó 18 estudios de cannabis sintética, oral y fumada y encontró que era segura y modestamente efectiva para aliviar el dolor neuropático.

Cáncer:

Algunos estudios en células animales y humanas han mostrado que la marihuana puede desacelerar el crecimiento tumoral y tiene el potencial de matar algunos tipos de células cancerígenas. Otros estudios han mostrado que puede hacer más efectiva la quimioterapia, estimular el apetito y aliviar el dolor.

Dolor crónico:

Docenas de estudios han demostrado el posible impacto de la marihuana en dolor relacionad con enfermedades, en donde la mayoría muestra mejoría en el alivio del dolor, en comparación con placebos y medicamentos para el dolor. Una revisión de investigaciones publicada en el Diario Clínico del Dolor concluyó que, “en general, en base a los datos de ensayos clínicos existentes, las medicinas para el dolor basados en cannabis, han mostrado ser modestamente efectivos y seguros para pacientes con una amplia variedad de condiciones de dolor crónico”.

Diabetes:

Un estudio publicado en el Diario Norteamericano de Medicina encontró que la marihuana estaba vinculada con niveles menores de falta de insulina. Asimismo, tres estudios previos encontraron que las personas que fumaban marihuana presentaban menor riesgo de diabetes, menor probabilidad de obesidad, entre otros.

Desórdenes gastrointestinales:

Varios estudios clínicos han demostrado que fumar marihuana puede ayudar con enfermedades digestivas, como síndrome de intestino irritable, enfermedad de Crohn y colitis. Para algunos pacientes, las enfermedades entraron en remisión. Otros, experimentaron alivio de síntomas y continuaron su tratamiento con menores medicamentos.

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