26/02/2020 – El agua es uno de los elementos vitales para nuestra vida. Pero también es utilizado para  muchas otras actividades que realizamos cotidianamente. Generalmente es usada para situaciones de limpieza, pero también para la elaboración de ciertos líquidos o mezclas que necesitamos preparar dentro de nuestro hogar.

En muchos casos, casi no se percibe la necesidad del agua, hasta que nos hace falta. Sin embargo, varias acciones cotidianas están asociadas también con la contaminación del agua. Una de ellas es la que se expulsa en los drenajes. Esta acción nos resulta bastante onerosa, ya que es necesario purificarla para volverla adecuada o apropiada para ser reincorporada al ecosistema.

Una de las situaciones que realizamos cotidianamente, ya sea en nuestros hogares u oficinas, es lavar ropa o lavar artículos de limpieza que nos sirven para trapear, quitar el polvo o para secar trastos. Sin embargo, muchos de estos artículos son lavados con detergentes o jabones que contienen elementos químicos que son altamente contaminantes.

Algunos de estos elementos son los fosfatos el cloro y los otros estos químicos son nocivos. Estas aguas son conocidas como aguas grises, sin embargo en la mayoría de hogares o de viviendas construidas hace más de 30 años, el agua se mezcla con las aguas negras las cuales caen en un mismo drenaje.

Para aclarar, las aguas negras son todas aquellas que provienen de los servicios sanitarios o de áreas sanitarias, donde todos los elementos se mezclan con el agua. Por ejemplo, comúnmente vertemos en el mismo inodoro algunos elementos como la soda cáustica. Esta es utilizada para destaparlos cuando dejan fluir.

Cuando esto sucede el primer impulso y lo más inmediato es pensar que es necesario destapar el drenaje. Sin embargo, las acciones que llevemos a cabo pueden tener consecuencias que dañan el medio ambiente. Sin darnos cuenta, estamos también generando un daño común y propiciando que el agua sea menos apta para ser purificada (tratada).

Los procesos de purificación del agua residencial tienen un alto costo económico, y es por ello que se dificulta la obtención de agua potable mucho más. Esto significa, que tanto los humanos como otras especies tienen menos posibilidades de contar con agua para su consumo.

Otro caso que podemos notar es también cómo personas que aún utilizan los ríos y los lagos como lavadero, vierten sus jabones en este tipo de actividades. Estos contaminantes en las aguas de los ríos y/o los lagos generan el crecimiento de algas. Muchas de estas algas propician la muerte de peces,  que a la larga es un gran daño ecológico.  Otro de los grandes contaminantes es cuando se vierten aceites de cocina en el lavadero. Esta una acción usualmente resulta en la solidificación en los drenajes. Generalmente, no nos damos cuenta si utilizamos agua caliente para lavar los platos. Sin embargo, estos igualmente se van como una grasa pesada y se revuelven con las aguas grises o con las aguas negras.

Otro caso más, es drenar las aguas negras y grises directamente hacia los cuerpos de agua como lagos, ríos, riachuelos. Esto los convierte en desagües. Esto ha sucedido en la ciudad capital, en departamentos y municipios donde faltan drenajes, que son responsabilidad de las municipalidades.

Algunas personas queman papeles o dejan caer cenizas en los inodoros, creyendo que de esta forma los residuos desapareen del todo. Sin embargo, solo generan más contaminación.

A pesar de todo lo anterior, existen opciones las cuales nos permitirían que pudiéramos disminuir que esta agua llegué contaminada a los afluentes las cuales detallamos a continuación:

  • Utilizar jabones sin fosfatos ni otros químicos. Que sean biodegradables.
  • Usar plantas como el jaboncillo que crece en forma silvestre y se utiliza para lavar en algunos lugares del área rural.
  • Verter la grasa sobrante de cocinar en un recipiente de vidrio, se puede utilizar para engrasar puertas y cerraduras después de colarlo y quitar residuos.
  • Instalar drenajes y tuberías donde fuera necesario.
  • En lo posible establecer sistemas caseros para reutilización y limpieza del agua.
  • Utilizar vinagre y bicarbonato en lugar de cloro.
  • Preferir pasta de dientes, jabones y Shampoo orgánicos.
  • Leer las etiquetas de los productos de higiene personal y limpieza y corroborar que no contenga ingredientes dañinos al medio ambiente.

Detener la contaminación desde nuestra área de influencia es responsabilidad individual, y se verá reflejado en la mejora colectiva. Con estas acciones y si cada persona asume la parte que le corresponde, podremos ir disminuyendo y progresivamente eliminando la contaminación. Esta es una tarea conjunta que empieza en nuestro día a día.

Los Ecociudadanos asumimos esta responsabilidad, conscientes que la mejora que aportamos cada uno nos beneficia a todos. Si deseas más información de nuestras actividades de Educando Verde puedes contactarnos a informacion@ecociudadanos.org o a nuestras redes sociales.

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