20/08/2019 – Con las constantes talas ilegales que se hemos publicado recientemente, no es sorpresa que tenemos la 4ta tasa de deforestación más alta del mundo. Según el portal en inglés de la revista de National Geographic, Guatemala ya perdió el 17 por ciento de su cobertura forestal entre 2001 y 2017. Antes conocido como “el pulmón de Centroamérica”, hoy está perdiendo su cobertura forestal a un paso acelerado.

El portal indica que los departamentos más afectados son Petén, Alta Verapaz e Izabal, en donde mucho del árbol de jacaranda crece y que actualmente es muy codiciado.

La jacaranda no es el árbol más abundante en Guatemala, pues tenemos pocas áreas de ciénaga en donde se dan las condiciones para que el árbol florezca. Las jacarandas en Guatemala crecen menos de media pulgada al año y pueden tardar hasta un siglo en alcanzar su madurez. La tala ilegal desenfrenada pone en peligro la población total de la jacaranda.

La madera de jacaranda es hoy en día al producto silvestre más valioso del mundo. Más valioso que el marfil, el cuerno de rinoceronte o cualquier ave. El tráfico de productos silvestres como este es el cuarto mercado negro más lucrativo del mundo, después del narcotráfico, el tráfico humano y de armas.

El surgimiento del tráfico ilegal de jacaranda en Guatemala surgió en gran parte, de la demanda de muebles de estilo de las dinastías Ming y Qing, en China. Entre 2009 y 2014, datos de aduanas de la organización no lucrativa EIA (Agencia de Investigación Ambiental), mostraron un incremento de 14 folios en la importación de madera de jacaranda a China.

Estos datos coinciden con las constantes talas que se han observado en los últimos años.

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