23/02/2020 – Un día la niña muy pequeñita le pregunta a su mamá por qué cada vez que cocina pescado, le corta la cabeza y la cola. En ese momento la respuesta más inmediata y espontánea de la madre, fue simplemente que así era como su abuelita le había enseñado a mami que se preparaba el pescado. No satisfecha su curiosidad, se acerca a la abuelita y le pregunta por qué cuando mami cocina pescado siempre le corta la cabeza y la cola. A lo cual, la abuelita sin tomar mucha importancia le responde que su bisabuelita le había enseñado a hacerlo así. Aún sin tener una respuesta que diera por cerrado el tema, la niña se acerca a su bisabuelita y le pregunta por qué razón cuando su mami y su abuelita cocinan el pescado, le cortan la cola y la cabeza. La bisabuelita le responde: “cuando tu abuelita era muy pequeñita como tú, le encantaba el pescado. Pero nosotros solo teníamos una sartén muy pequeñita. Así que, yo tenía que cortarle la cabeza y la cola al pescado para poderlo cocinar”.

Comemos como nos enseñaron.

Esta historia aplica lamentablemente también a que si la bisabuelita tiene diabetes, es probable que la abuela también padezca este diagnóstico. Y por ende, la mamá “herede” el diagnóstico también. De no ser por la curiosidad de la niña, ella habría terminado por cortar la cabeza y cola del pescado como una acción heredada, sin conocer el trasfondo.

Genética de la Diabetes

Aunque la carga genética de la diabetes está presente, la misma aplica muy fuerte en los casos de personas con diabetes tipo 1. A su vez solo representan un 5% del total de casos de diabetes en la región de centro y sur américa. El otro 90 a 95% de los casos se refieren a diabetes tipo 2. Si bien podrían tener cierta predisposición genética, lo que realmente ha causado el problema es la herencia de las costumbres alimenticias. La bisabuela enseñó a la abuela lo que la abuela enseño a la mamá y lo que la mamá está enseñando a la niña a comer. ¡Importantísimo tema!

A esto podemos sumarle el continuo bombardeo mediático que ya se ganó su puesto dentro de cada hogar de nuestro país. Reconocer a los cereales como “parte de un desayuno nutritivo”, ya es de por sí un daño severo a nuestros pequeñitos del hogar. Ahora bien. Es cierto que ningún tipo de alimentación se ajusta al 100% de las personas. No existe una dieta mágica que le guste a todo mundo. Pero lo que sí es un hecho, es que existen algunos ingredientes que sí provocan daño al 100% de seres humanos: azúcares y harinas refinadas. No hay profesional  en salud que defienda a estos dos criminales. Alejando a nuestra familia y a nosotros mismos de estos dos ingredientes, automáticamente se reduce de manera muy fuerte el riesgo de algunas enfermedades como sobrepeso, obesidad, síndrome metabólico, diabetes, hipertensión arterial y cáncer. Si ya estás decidido a hacer cambios, agrega a tu lista negra los productos con almidones (maíz, yuca, camote, papa, en fin cualquier cosa que crece debajo del suelo) y estás en una alimentación que te protege de toneladas de padecimientos graves.

¿Estás educando a tu familia a un futuro con o sin prescripciones médicas por toda la casa? Haz una cita conmigo al whatsapp # 5525 2057 o escribe al correo mrkabv@gmail.com, será un gusto apoyarte.

Share Button