16/04/2019 – Entrada la época de verano, el calor se intensifica, la escasez de agua en diversos lugares del país se nota cada día mas, hay muchos lugares donde el pasto y los cultivos están muy secos. Esto propicia incendios, provocados y también, por ignición espontanea.

Vemos cada día en las noticias como áreas boscosas de diferentes áreas del país son consumidas por el fuego. Esto además, también representa la pérdida de vida de importantes especies de fauna y flora del país, entre ellas especies en vías de extinción. De acuerdo con CONRED, se registran 685 incendios forestales al día de hoy, y durante el presente año.

Pero, ¿qué provoca tantos incendios forestales? Lamentablemente, muchos de ellos son a causa de las malas prácticas y costumbres de agricultores descuidados que al hacer rozas para preparar los terrenos, no miden las consecuencias. Alguna chispa o tizón queda encendido y luego, la sequedad de la maleza de los alrededores, junto con la dirección del viento, hacen que el fuego se extienda hacia terrenos boscosos provocando incendios en ellos.

En otros casos, personas mal intencionadas y con objetivo de que las tierras sean puestas a su disposición para fines agrícolas o de construcción, inician los incendios. Se esta forma, justifican que no hay árboles y se puede usar para otros fines.

Pero hay además otras causas. La irresponsabilidad del manejo de nuestros desechos tiene como consecuencia el fuego. Esta irresponsabilidad se observa en los basureros clandestinos que vemos en carreteras, terrenos baldíos y barrancos. Generalmente, en ellos la basura que lanzan no ha sido clasificada y va revuelto lo orgánico y lo inorgánico, plástico, grasas y aceites, desechos sanitarios, papel, entre otros. Cuando el desecho orgánico se está descomponiendo genera gas metano. Y si cerca de éste hay piezas de metal o vidrio que se calientan y aunados a los rayos del sol, se produce lo que se conoce como ignición espontanea, y da inicio al fuego. Esto sucede en muchos casos, incluso en los bosques, en donde estos factores están presentes sin que exista alguien que encienda el fuego.

Lo más lamentable de estas situaciones es que en Guatemala, a pesar de haber instituciones que apoyan en estas circunstancias, el equipo se queda corto con la magnitud de los incendios que se generan casi a diario. Entre ellos los más nefastos por la dimensión en destrucción de fauna y flora son los acontecidos en Peten, en diferentes lugares de la Biosfera Maya y también en la Sierra de las Minas. En estas áreas, solamente este año, se han reportado más de tres incendios de gran magnitud.

Esta situación se repite año con año. Aunque aparece en los titulares de los periódicos y en las redes sociales con muchos lamentos, pocas son las personas que se involucran en mitigarlos, apoyar en forma de recursos y víveres e incluso económicamente, y luego en tratar de recuperar las áreas afectadas.

Es por ello que debemos tomar en cuenta que los árboles, bosque y selvas son fundamentales para la vida humana y de otras especies. Que también somos responsables de no dimensionar los efectos de no separar la basura, dejar basura regada por doquier, contaminar con grasas o dejar vidrios rotos o botellas el cualquier lado y en especial en áreas boscosas.

¿Cómo pongo mi grano de arena?

Pero, ¿qué podemos hacer para prever los incendios y contribuir a que estos no se expandan si se llegaran a dar? A continuación:

  • Propiciar el cambio de costumbres agrícola hacia otros métodos que no requieran quemar el terreno para prepararlo para la siembra.
  • Clasificar la basura desde el hogar y separar los desechos orgánicos para convertirlos en compost o lombricompost.
  • Al salir de excursión, evitar llevar desechables que puedan ser usados para encender fogatas y no dejarlos en el lugar propiciando que los lugareños los quemen.
  • Capacitar en nuevas formas de cultivo sostenible y evitar que se sigan quemando bosques con este destino.
  • Si encuentras vidrios rotos o llevas algo de este material y lo rompes, es mejor llevarlo de vuelta a casa y separarlo con los desechos de este tipo, para que posteriormente sea tratado correctamente.
  • Tener siempre a la mano los números de emergencia de las autoridades responsables de este tema para alertarlos de posibles incendios o que han salido de control.
  • Conformar una brigada de incendios en su comunidad, colonia o poblado cuando se tiene este tipo de riesgos.
  • Apoyarse con las brigadas conformadas en diferentes lugares, como grupo Balam en San Raymundo que apoyan en estas eventualidades.

Si deseas recibir más información sobre estos temas y como participar activamente como voluntario de Ecociudadanos pueden contactarnos en nuestras redes sociales abajo o al correo información@ecociudadanos.org

Fotos: Grupo Balam.

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