12/07/2019 – Como ya sabemos, los árboles ayudan a absorber el exceso de dióxido de carbono que producimos los humanos. Es un servicio muy valioso, considerando que los humanos producimos, en promedio, casi 2.57 millones de libras de CO2 por segundo.

Sabemos también que la tierra necesita árboles. Se ha hecho muy poco para plantar árboles. El número total de árboles ha disminuido en un 46% desde que comenzó la agricultura, hace casi 12,000 años. Hoy en día, se están agregando árboles de lento crecimiento en latitudes altas. Estos son los menos efectivos para absorber carbono. En 2017, por ejemplo, la tierra perdió casi 15.8 millones de hectáreas de cobertura forestal en el trópico. Esto es como perder 40 campos de fútbol por minuto, durante un año.

Los bosques tropicales son especialmente importantes por muchas razones y detener su destrucción, debe ser una alta prioridad para la humanidad. Detener su destrucción no será suficiente para la escala tan grande del cambio climático. Además de detener la deforestación, necesitamos agregar muchos más árboles, en muchos lugares.

¿Cuántos más árboles? De acuerdo con el Panel Intergubernamental de las Naciones Unidas, sobre Cambio Climático (IPCC), sembrar un billón de hectáreas de árboles podría ayudar a limitar el cambio climático a sólo 1.5 grados centígrados. Ese cambio aún sería terrible, pero no tanto como el cambio de los 2 grados centígrados.

Para ponerlo en perspectiva, un billón de hectáreas es un poco más que todo el área que ocupan los Estados Unidos de América. ¿Será posible pensar en sembrar áreas de esa magnitud, cuando estamos luchando por preservar los bosques que ya tenemos?

Este tema lo investigaron dos estudios nuevos. Uno evaluó la posibilidad de plantar árboles virtualmente en todos los lugares en que pudieran crecer. El otro, se enfocó en las oportunidades de sembrar en los trópicos, en las ubicaciones en donde fuera más probable que los árboles se desarrollaran con éxito.

Una reforestación masiva general:

Uno de estos estudios se publicó en el diario Science. Los investigadores cuantificaron cuántos árboles más podrían sembrarse en el planeta. Analizaron casi 79,000 imágenes de satélite de la superficie de la tierra y la compararon con datos de cobertura forestal, con datos de clima, para determinar las áreas más idóneas de siembra. Luego, excluyeron las áreas en donde ya hay bosque, junto con las urbanas y de agricultura. El resultado final, fue el hábitat potencial para árboles nuevos.

El resultado es que la Tierra tiene más de 900 millones de hectáreas en donde se pueden sembrar nuevos bosques. Si toda esa área realmente tuviera bosque, el estudio determinó que, podría absorber 205 giga toneladas de carbono. Eso es bastante, sería casi dos tercios de todo el carbono que ha emitido la humanidad desde la Revolución Industrial.

“La reforestación es una estrategia de mitigación importante. Es parte de una gran gama de soluciones, no es una solución única,” indicó el científico del clima Zeke Hausfather.

De cualquier forma, esto muestra que la reforestación puede ser una herramienta poderosa en la mitigación del cambio climático. El estudio, sin embargo, no toma en cuenta alguna de la logística de un esfuerzo tan gigantesco. No se pudo diferenciar entre tierra pública y tierra privada, por ejemplo. O lugares que ya estuvieran destinados a uso ganadero. “No podemos identificar cuánta tierra está realmente disponible para reforestación”, escriben en el estudio. Pero indican que su estudio sugiere que el objetivo del Panel de reforestar 1 billón de hectáreas es “alcanzable, sin lugar a dudas”.

Sembrar en el trópico:

El otro nuevo estudio, publicado en el diario Science Advances, toma un enfoque menos ambicioso. En lugar de cuantificar todo el potencial global para reforestación, se limita a los recursos con mayor potencial en el trópico. Además, identifica lugares en donde se pueden re sembrar bosques que existieron hace algún tiempo. Los autores también identificaron la viabilidad de las reforestaciones, considerando los factores sociales y económicos que conlleva el éxito de sembrar árboles.

La investigación logró encontrar 863 millones de hectáreas con potencial para sembrar árboles, un área casi del tamaño de Brasil. También le asignaron un puntaje de “oportunidad de reforestación” a cada lugar y determinaron que el 12% de esa área (casi 101 millones de hectáreas), cumple con su criterio de “ideal para reforestar”. Este criterio se asigna a áreas en las que no solamente pueden sembrarse árboles y ser áreas de absorción de dióxido de carbono, sino con altas probabilidades de supervivencia para estos árboles.

En conclusión:

Los dos estudios tuvieron distintos enfoques y alcanzaron distintas conclusiones, indica el científico Gabriel Popkin en el portal Mongabay. Aunque la reforestación no es una única solución, las investigaciones sugieren que pueden estar cerca de darnos más tiempo, indicó el autor de uno de los estudios al portal Vox.

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