29/08/2019 – Somos una especie que ama las uvas fermentadas. La raza humana ha estado bebiendo vino desde 6,000 años antes de Cristo. Aún hace 2,000 años, habían bares de vino en las calles de las ciudades romanas. Hoy en día, en casi todas las sociedades es la bebida alcohólica más aceptada, junto con la cerveza.

¿Pero es buena la veneración del vino? Podríamos comenzar determinando qué es consumo moderado. Un copa estándar equivale a 0.6 onzas de puro alcohol, lo cual se traduce en 5 onzas de vino (y es más o menos equivalente a 1..5 onzas de licor o 12 onzas de cereza). De acuerdo con los Lineamientos de Alimentación Norteamericanos, el consumo moderado de alcohol significa hasta una copa al día para las mujeres y hasta dos al día para los hombres.

Aumenta antioxidantes:

Muchas investigaciones e interés del vino están relacionados con los antioxidantes. Conocidos como polifenoles y especialmente, flavonoides, se cree que estos antioxidantes trabajan para proteger las células y tejidos contra cualquier cambio brusco en las células, como el cáncer y enfermedades del corazón.

Puede limitar el desarrollo de arteriosclerosis:

De acuerdo con la Asociación Norteamericana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés), hay varios estudios que sugieren que los compuestos polifenólicos del vino rojo jueguen un papel activo en limitar el inicio y progreso de la arteriosclerosis.

Disminuye el riesgo de un ataque al corazón:

Se analizaron datos de 51 estudios epidemiológicos para el reporte de la AHA arriba mencionada. Este análisis reveló que disminuye aproximadamente un 20 % el riesgo de enfermedad coronaria cardíaca, al ingerir de una a dos copas al día.

Disminuye el estrés y la ansiedad:

Se publicó un estudio en el diario Neurofarmacológico, el cual indica que el compuesto llamado resveratrol del vino puede ofrecer protección de los síntomas de depresión y ansiedad. El compuesto parece obstaculizar la expresión de una enzima que está vinculada al control del estrés en el cerebro.

Pero…

El vino interactúa de forma poca beneficiosa con la mayoría de medicamentos, desde el acetaminofen, a antidepresivos y anticonvulsivos. De la misma forma, estos beneficios comienzan a desaparecer rápidamente, en el momento que deja de ingerirse una cantidad definida arriba como, ‘moderada’.

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