19/02/2020 – El impacto de la cada vez más elevada temperatura es cada vez más obvia para los humanos. Y desde hace algunos años, el oso polar es el animal que más ha mostrado esfuerzos para adaptarse a este nuevo clima. Desde un aspecto fuera de lo normal, a la invasión de poblados y ciudades cercanas por falta de alimento o de hielo, para movilizarse.

Ahora, un estudio publicado en el portal Ecological Applications (Aplicaciones Ecológicas, en español) encontró que los osos polares son ahora más delgados y tienen menos crías. El estudio indica también que estos cambios están íntimamente relacionados con la falta de hielo en su hábitat.

“Los cambios inducidos por el clima en el Ártico están claramente afectando a los osos polares,” indica la autora del estudio, Kristin Laidre, profesora de ciencias acuáticas de la Universidad de Washington, en una declaración. “Ellos son el ícono del cambio climático, pero también son un indicador temprano del mismo, porque son muy dependientes del hielo.”

Los osos polares son considerados una especie vulnerable, un nivel más abajo de “en peligro”. Si la tendencia del cambio del clima continúa, su población probablemente desaparecerá. Este efecto en el hábitat del oso puede convencer a más sectores de la sociedad a cambiar sus hábitos de consumo y desecho de material.

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