25/02/2016 – Si, si no lo sabías, podemos afirmar que el mejor amigo del hombre puede detectar cáncer con una sorprendente exactitud. Los investigadores esperan desarrollar un día una nariz electrónica que imite las extraordinarias narices caninas.

Un perro Labrador puede ser tan efectivo detectando cáncer como un laboratorio, según los estudios constantes que se realizan en las habilidades caninas de ‘oler’ el cáncer en pacientes.

Un estudio encontró que los perros entrenados son capaces de detectar cáncer de próstata en la orina, con un 98 por ciento de exactitud.

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Se entrenaron dos pastores alemanes hembra, de tres años de edad, en el Centro Veterinario Militar del Ministerio de Defensa Italiano, usando refuerzo positivo para reconocer los compuestos orgánicos volátiles específicos del cáncer de próstata. Los perros analizaron más de 400 muestras de orina y una de las perras detectó el cáncer de próstata con el 100 de exactitud y la otra con el 98.6 por ciento.

Sin embargo, el cáncer de próstata no es el único tipo de cáncer que los perros descubren con su olfato. El mejor amigo del hombre también puede usar su nariz para detectar cáncer de seno, de colon, de vejiga, en la piel y en los pulmones, usualmente oliendo muestras de aliento.

 

El cáncer causa que el cuerpo libere algunos compuestos orgánicos que los perros pueden oler pero las personas no y los científicos esperan que investigar este procesos les ayude un día a desarrollar una nariz electrónica que pueda detectar el cáncer de la misma forma que los perros.

Se estima que un perro puede oler hasta un millón de veces mejor que nosotros – pues tienen 200 millones de células olfativas y nosotros los humanos sólo 50 millones.

perros-cancer-7Además de los estudios científicos, hay muchas historias que evidencian que los perros pueden detectar el cáncer. Numerosos dueños de perros cuentan que sus mascotas persistentemente olían un área de su cuerpo que luego resultaba en tumor.

Como el caso de Maureen Burns, una dueña de una Collie de 9 años, que comenzó a actuar de forma extraña. Su perrita la olía constantemente en su pecho y luego se alejaba con lo que la dueña describía como “una mirada triste en sus ojos”.

Ella se hizo un examen de seno y su mamograma salió bien. Debido al persistente comportamiento de su perrita, regresó al doctor y se hizo una biopsia. Los doctores descubrieron que tenía un pólipo canceroso.

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