24/04/2020 – Una de las teorías que han surgido para explicar el motivo del estrechón de manos al saludar, es que es una forma de demostrarle a la otra pesona que no se tiene un arma en la mano.

Pero en estos días, parece irrelevante, pues no se trata de sostener un arma como tal, sino lo que puede haber en la superficie de nuestra piel.

Esta precaución es una razón suficiente para evitar el contacto entre humanos (estrechones de manos, abrazos y sobretodo, besos) durante una pandemia. Pero, ¿qué precio debemos pagar por estar físicamente desconectados uno del otro? Después de todo, los humanos estamos diseñados para interactuar unos con los otros. Esta interacción es tan natural, como la de un recién nacido con su madre.

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Como adultos, el contacto físico “solidifica algo (una presentación, un saludo, un sentimiento, una empatía”, escribe Michelle Fiordalis en el diario New York Times.

Estos días en particular, esta última cualidad, la empatía, es especialmente vital. Podemos estar aislados, pero debemos poder sentir que estamos en estos juntos. ¿Cómo podemos crear esta experiencia, si no podemos tener contacto el uno con el otro?

El contacto físico conlleva emoción:

Nosotros literalmente hacemos conexión a través de las puntas de nuestros dedos. Esto lo afirmó la Profesora de Berkeley, Dacher Keltner, quien dirigió un experimento recientemente. Keltner y sus colegas pusieron una barrera entre dos personas. A ellos les pidieron a uno de ellos que mostrara distintas emociones a través de un contacto de un segundo, con el brazo de la otra persona. La otra persona tendría que descifrar la emoción.

Y así, es como ella describe los resultados:

“Dado el número de emociones que consideramos, las probabilidades de descifrar la emoción correcta de forma aleatoria eran del 8 %, aproximadamente. Pero sorprendentemente, los participantes descifraron compasión correctamente el 60% de las veces. Asimismo, entendieron agradecimiento, enojo, amor y miedo, más del 50% de las veces.”

Una necesidad humana fundamental:

El contacto también juega otro papel fundamental en nuestras vidas. Literalmente, provee alivio del dolor, algo que nos podría servir ahora. Muchas personas están muriendo. Los funerales no pueden llevarse a cabo de forma tradicional, sin decir de darse un abrazo o un saludo con estrechón de manos.

Estos días, todos sentimos una prioridad alta de esta necesidad humana fundamental: tener contacto físico, darlo y recibirlo.

El saludo de manos y todos las formas de contacto físico mencionadas, es aconsejable no realizarlas hoy en día. Conllevan un peligro que podría valer la vida de la otra persona.

Sin embargo, han surgido otras formas de contacto válidas y un poco más seguras. Como el saludo de codo, por ejemplo.

“A la mayor parte de la gente necesita sentirse entendida y la comunicación es el vehículo por el cual se puede mostrar empatía y comprensión,” dice al portal PhychCentral, el terapeuta familiar David Klow. “La comunicación no verbal puede ser muy poderosa, una forma de decir “te entiendo”.

Si tenemos la oportunidad de llamar a nuestros seres queridos, ahora es la oportunidad de hacerlo. Y si estamos en cuarenta con alguien más, ¿qué esperamos para mostrarle afecto de forma segura?

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