07/07/2020 – Cuando inició la pandemia no sabíamos lo que nos esperaba. Probablemente todos imaginamos diferentes cosas. Sin embargo, algo que se ha venido notando durante todo este tiempo es la necesidad de alimentarnos.

Estar al tanto de nuestra salud es una gran responsabilidad. Si consumimos alimentos que no son de buena calidad o que están saturados de agrotóxicos o elementos artificiales, lo más probable es que nuestro organismo tampoco esté preparado para afrontar ningún tipo de enfermedad.

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Tu huerto en casa:

Tener un huerto en casa es todo un reto.  Poder supervisar, conocer y ver las plantas crecer ha sido una de las experiencias más enriquecedoras que podemos tener. Pero en Ecociudadanos, durante todos estos años lo hemos puesto en práctica y esto nos ha permitido adquirir el conocimiento y la experiencia para poder identificar la forma de vida de los diferentes vegetales y hortalizas.

En varios de los lugares en donde hemos implementado huertos familiares, las personas ahora tienen la oportunidad de tener un medio no sólo de supervivencia, sino en muchos casos también un medio de poder generar ingresos a través de la venta de estos vegetales, hierbas y productos.

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Replicar este modelo podría ser una gran oportunidad de cambiar todo nuestro sistema de vida. Sería una forma de encontrar cómo suplir nuestras necesidades inmediatas. También podría ser un modelo de negocio, donde otras personas que no puedan producir sus alimentos puedan darnos algo a cambio de un servicio o comprarlos sabiendo que proceden de una fuente confiable. Una fuene en donde los alimentos han sido generados sin químicos, sino sanamente con abonos orgánicos.

Basura cero:

Además en el tema del abono orgánico vemos cómo se cumple nuestro ciclo de “basura cero”. Es decir, nada se desperdicia y en donde todos los elementos que proceden de nuestra comida vuelven a regenerarse. Esto nos permite estar más en armonía con la naturaleza y generar un impacto cero con los desperdicios que podrían llegar a contaminar el planeta, si estos fueran a parar a un vertedero.

¡Tu piña sembrada en casa!

Es sorprendente cómo muchas personas cuando empiezan a recibir las capacitaciones y los consejos que les proporcionamos, quedan asombradas al darse cuenta todo el beneficio que estaban mandando a la basura.

Si bien es un esfuerzo que va contra la corriente, del modelo de consumo mayoritario y que gran parte del tiempo pasa desapercibido, las personas que lo aprovechan se sienten muy felices de poder tener plantitas creciendo en su casa. A lo mejor no representen el 100% de su consumo, pero sí representan una buena parte del mismo.

Salud mental:

Adicional a lo anterior, el tiempo que las personas comparten en sus huertos les genera bienestar emocional, pues el contacto con la tierra y otros elementos vivos es algo que incluso psicólogos recomiendan como una terapia ocupacional.

Sin lugar a dudas, alimentarse es una de las necesidades básicas de todos los seres vivos. Por lo que si tenemos asegurada nuestra alimentación, eso también nos dará mayor tranquilidad, para poder seguir haciendo otras cosas que generen productividad.

Es incluso inadmisible que en Guatemala, un país donde tenemos la “eterna primavera”, exista una gran deficiencia alimentaria. Esto es el reflejo de la falta de conocimiento y la falta de educación para suplirnos de alimentos básicos. En muchos casos, sustituir algo nutritivo por algo artificial como una gaseosa o como una comida procesada, entre otros aspectos, incluso el hecho de haber incluido las sopas instantáneas en duroport, como parte de la canasta básica.

Algunas veces incluso se aduce a esto por la falta de dinero, pero no es así. Vemos que en la mayoría de tiendas y lugares de abastecimiento están atiborrados de galguerias y bebidas sintéticas, comida sin valor nutricional, la prioridad de lo natural ha quedado en el patio trasero.

Algunas acciones que podemos realizar:

  • Evaluar si nuestros valores están encaminados hacia nuestro cuidado.
  • Encontrar todos los beneficios que nos produce comer sano.
  • informarnos sobre cuáles son los alimentos que nuestro cuerpo necesita para funcionar correctamente.
  • Incentivar en nuestras familias y amigos el comer sano el buscar productores y distribuidores locales.
  • Buscar artículos locales e incluso los producidos artesanalmente y que podamos también con esto incentivar la economía de otras familias.
  • Utilizar materias primas o envases que puedan ser reutilizados y no gastar nuestro dinero en empaques que van a parar a la basura.

Como organización y como Ecociudadanos, nos sentimos comprometidos con la naturaleza y con todos aquellos individuos que desean lo mejor para sí mismos. Establecer procedimientos y métodos donde logramos tener un abastecimiento para nuestro bienestar, es un gran paso. El haber adoptado comportamientos donde se busque el bienestar propio tiene repercusiones muy beneficiosas para todo nuestro entorno, familia y sobre todo el medio ambiente.

Si deseas recibir más información sobre estos temas, participar en nuestros cursos y capacitaciones en línea o como participar activamente como voluntario de Ecociudadanos pueden contactarnos en nuestras redes socialesa abajo o al correo información@ecociudadanos.org

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