02/04/2020 – Alemania está considerando la idea de cómo reincorporar millones de personas a sus labores, luego de la primera ola de COVID-19.

La agencia de salud pública de ese país, en alianza con varios hospitales y grupos de investigación, están llevando a cabo un estudio masivo este mes de abril. Durante el mismo, analizarán las muestras de 100,000 personas.

La investigación buscará específicamente los anticuerpos contra el coronavirus. Estos son las proteínas que el cuerpo produce cuando detecta sustancias extrañas, como bacterias y virus.

Según publica el portal Futurism, la presencia de anticuerpos en la sangre indica que el cuerpo generó la defensa contra el virus. Y si hay anticuerpos aún en la sangre, esto sugiere que la batalla la ganó el cuerpo.

Si ese es el caso, las autoridades alemanas considerarían emitir un “pasaporte de inmunidad” especial. Este pasaporte le permitiría a la persona regresar a la fuerza de tabajo. Cuando se emitan suficientes pasaportes, la población habría alcanzado “inmunidad social”. Esto significaría que este grupo no sería fácilmente suceptible a la enfermedad. Las personas que están infectadas no podrían transmitir el virus tan fácilmente, entre los que ya presentan al menos algunos anticuerpos.

“Alemania parece estar liderando el camino en cuanto a la cantidad de pruebas y tenemos mucho qué aprender,” dijo el Ministro de Salud Pública del Reino Unido, Jonathan Ashworth, al diario británico The Guardian. “Yo he recalcado que se deben hacer más pruebas y llevar un registro cercano de las mismas en el Reino Unido.”

¿Cómo podría funcionar?

El pasaporte en sí mismo funcionaría como lo sugiere el término: es una declaración oficial, confirmada por expertos en salud, que certifica que el portador de dicho documento está libre de coronavirus.

Pero es certificar que alguien es inmune al virus es extremo. Las autoridades alemanas basarían esta certificación en que esa persona ya estuvo expuesta al COVID-19. La lógica es que una vez ya se estuvo una vez expuesto al virus, debería ser inmune por al menos un año. Y, como cualquier pasaporte, tendría que renovarse regularmente. Para esto último, se requirirían pruebas médicas nuevamente.

El problema, es que simplemente no se sabe si la persona que ya tuvo COVID-19 tendrá inmunidad posteriormente. Y si presentara inmunidad, ¿por cuánto tiempo?

“Puede ser que este coronavirus cause una respuesta inmune tan robusta, que la protección sea por uno o incluso, cinco años. Sin embargo, no se sabe porque es un virus nuevo,” dice Peter Openshaw, miembro del grupo de tratamientos respiratorios del Reino Unido, al periódico The Guardian. “En un monitoreo posterior, sería bastante importante determinar si las personas que retoman su vida normal, se encuentran realmente protegidos contra el virus.”

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