22/06/2019 – Hay algo atractivo de estirar el cuerpo hasta alcanzar posiciones controladas, mientras la mente se relaja y se controla la respiración. A diferencia del gimnasio, en donde se escalan en bicicletas montañas imaginarias o se suben rascacielos en una máquina elíptica, el yoga es relajado y calmado. No hay movimientos frenéticos.

La práctica física, mental y espiritual del yoga se ha practicado en el mundo por siglos. En 2014, la Organización de las Naciones Unidas proclamó el 21 de junio como el Día Internacional del Yoga. También se conoce ahora como el Día del Yoga, para incrementar la conciencia de los beneficios de esta práctica.

Por ejemplo, practicar yoga puede disminuir el dolor crónico del artritis, dolores de cabeza y el dolor de espalda, según la Asociación Osteopática Norteamericana. También puede disminuir el insomnio y aliviar la presión alta.

Las personas que practican yoga pueden experimentar un gran rango de benficios, desde una mayor flexibilidad y aumento de músculo, a un menor estrés y mayor energía.

Algo para todos:

Con todos los beneficios potenciales que presenta, no es de sorprenderse que en Estados Unidos, cada vez más personas practiquen yoga. En 2017, más del 14% de adultos norteamericanos habían practicado yoga ese año. Un aumento de la última encuesta hecha en el 2012, por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades, que fue del 9.5%.

En Guatemala, cada año hay más lugares en dónde practicar yoga, distintos estilos y con distintos tipos de personas.

La gran ventaja del yoga, es que hay algo para todos. Hay docenas de estilos e interpretaciones. Cada persona puede encontrar el mejor tipo de yoga que se le adecue – desde estilos clásicos como Ashtanga y Bikram, hasta estilos con música electrónica incluida.

Las posiciones de yoga o asanas, a menudo reciben nombres de animales. Esto es porque las posturas reflejan a estas criaturas. Así que, ya sea la posición del perro o del águila, inhale profundamente y agregue paz a su vida.

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