08/01/2020 – Con el inicio de cada año cada persona establece sus propósitos o sus buenas intenciones de lo que planifica será este nuevo ciclo que da inicio. Estas buenas intenciones se ven plasmadas como un intento de mejorar nuestras vidas y que lo que venga nos traiga un mejor futuro.

Sin embargo, los festejos navideños y de año nuevo evidencian un alto grado de generación de basura y contaminación que deterioran el medio ambiente. Esta situación cada vez en más difícil de controlar, ya que aumenta desmedidamente.

Al parecer, hay incongruencia entre lo que planificamos para el futuro y el esfuerzo individual que realizamos para poder tener un entorno que nos permita alcanzar nuestros objetivos. Y es que, el tema del medio ambiente, se ve como algo que no tiene una consecuencia directa en nuestras metas personales. Pero, ¿en qué planeta vivimos? ¿Acaso el aire que respiramos proviene de algún proceso fabril? Y la basura que generamos, si no es adecuadamente procesada generará contaminación, enfermedades y consecuencias no deseadas en nuestra vida cotidiana.

Si hacemos un recuento consciente bien podríamos incluir entre los propósitos de año nuevo algunos comportamientos ambientalmente responsables. Comportamientos que no requieran un mayor esfuerzo de nuestra parte y que tengan consecuencias positivas para nosotros y nuestro entorno cercano, por ende, nuestro medio ambiente.

Hábitos nuevos:

Dentro de ellos podríamos encontrar que tenemos la costumbre de llevar muchas bolsas plásticas de regreso a casa. En su lugar podríamos sustituirlas comprando dos o tres bolsas de reuso. Estas las podamos llevar en nuestras carteras en el caso de las mujeres o en nuestros maletines o mochilas. De esta forma evitaríamos llevar más bolsas de un solo uso y que generen un alto grado de contaminación.

Si acostumbramos beber agua en botella de plástico, podríamos utilizar un pachón de usar varias veces. Rellenarlo con agua del filtro o hervida y de esta forma disminuir notablemente la generación de botellas plásticas pet. Estas botellas son tan comunes de encontrar tiradas en las calles, lugares de recreo, gimnasios, lugares turísticos y otros.

Si nos quejamos del pesado tránsito vehicular y la contaminación que se produce, podríamos evaluar la posibilidad de usar un solo carro en la familia. También, podríamos definir un recorrido que permita utilizar solamente uno, levantarnos más temprano e incluir una rutina en el gimnasio, salir a correr o ejercitarnos en algún sitio cercano a nuestro trabajo, lugar de estudios o destino cotidiano.

En el tema de la comida, muchas personas acostumbran almorzar fuera de casa y comprar comida. Esto es una gran despachada en recipientes de duroport. Este es un material altamente dañino para la salud, pero que sus consecuencias se ven a mediano o largo plazo por lo que las personas no lo identifican como tal. Si queremos ocuparnos de nuestra salud y reducir la contaminación de los desechables, podríamos adquirir el hábito de llevar nuestro juego de platos, vaso o tazas e incluso cubiertos, con lo cual reduciríamos la generación de desechables o utensilios de usar y tirar. Estos, luego sólo son dejados en algún basurero, sin ningún manejo adecuado de la basura.

Mini campañas:

Y si nos entusiasma este tema incluso podríamos ser parece de la campaña #miOficinaSinDesechables #miUsinDuroport #miColoniaSinDesechables o algo similar. Esto puede ser inculcado y difundido con un grupo de amigos o familiares que también consideren esto una causa importante a seguir y promover.

Al igual que lo anterior podríamos tener en nuestra lista la voluntad de clasificar los desechos en nuestra casa. Empezamos con separar lo orgánico de lo inorgánico. Podemos hacer una compostadora, regarlos en el jardín o macetas, para irnos dando cuenta de la cantidad de desechos que generamos y así, tratar de reducirlos.

Si nuestra cuenta de energía eléctrica es muy onerosa, podríamos tomar en cuenta apagar las luces que no utilizamos, desconectar aparatos que tienen “vampiros”. Esto es, la lucecita roja o azul que permanece encendida cuando los electrodomésticos no están en uso. Estos consumen energía eléctrica, que al irse acumulando, también representan un gasto considerable.

El agua también resulta un elemento que podríamos tomar en cuenta para Reducir su consumo. Tomarnos el tiempo que pasamos en la ducha y tratar de reducirlo. Con la duración de una canción de 5 minutos por ejemplo. Podemos también, regar las plantas con una regadera de jardín, lavar el vehículo con el agua de la lavadora, utilizar el agua de la lavadora para otros usos como lavar trapeadores, el patio trasero o alguna otra tarea que no requiera agua completamente limpia. Más allá de cosas simples, podríamos también pensar la utilización de aguas grises para el servicio sanitario.

Con estas reflexiones les deseamos un feliz Año Nuevo, con el mejor ánimo que el año que inicia podamos compartirles más temas de esta índole y fomentar en más personas #Reducir #Reusar #Reciclar, para que tengamos un mejor medio ambiente.

Si deseas saber más sobre estos temas para cumplir con tus objetivos ambientales de año nuevo y aprender más sobre Educando Verde y los temas que abordamos puedes visitar nuestras redes sociales abajo, o abocarte con nosotros directamente a informacion@ecociudadanos.org será un gusto poder apoyar tus iniciativas ambientales.

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