31/05/2020 – A una torre solar se le puede conocer también como una torre de energía solar. Es una forma de concentrar energía solar, para hacerla una fuente de energía más poderosa. A las torres solares también se les llama a veces plantas de energía heliostática, pues usan una colección de espejos móviles (heliostáticos) en el terreno cercano, para reflejar y concentrar la energía solar en la torre.

Al concentrar y acumular energía solar, las torres solares se consideran un tipo de energía renovable. Las torres solares son una forma de tecnología solar (incluyendo los sistemas de motores de disco o parabólicos), todo lo cual conforma el sistema de energía solar concentrada.

Cómo funciona una torre de energía solar:

Conforme el sol brilla sobre el campo de espejos heliostáticos de la torre solar, cada uno de estos espejos controlados por computadora sigue el eje del sol sobre dos ejes. Estos espejos están diseñados para que se enfoquen eficientemente en reflejar la luz hacia la torre, durante el transcurso del día.

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En su primera versión, las torres solares usaban la luz concentrada del sol para calentar agua. El vapor producido movía turbinas que generaban electricidad. Ahora, los modelos nuevos usan una combinación de sales líquidas, incluyendo 60% de nitrato de sodio y 40% de nitrato de potasio. Estas sales tienen una capacidad calórica más alta que el agua, por lo que una porción de la energía puede almacenarse antes de usarse para hervir agua. Esta porción es la que mueve las turbinas.

Estas temperaturas más altas de operación permiten también mayor eficiencia y se traduce en que puede generarse energía aún en días nublados. Al combinarse esta cualidad con algún equipo de almacenamiento de energía, una torre solar puede producir energía las 24 horas del día.

Impacto ambiental:

Las ventajas ambientales de las torres ambientales son obvias. Comparadas con las plantas de quema de combustible fósil, carbón o gas natural, las torres solares no contaminan el aire, el agua o emiten gases de efecto invernadero. Sí hay algunas emisiones, sin embargo, durante la construcción de la torre solar, pues los materiales deben moverse de un lugar a otro. Sin embargo, no hay generación de gases de efecto invernadero para la producción de energía.

Los impactos negativos al ambiente son similares a otras plantas. Se usan algunos materiales tóxicos en los componentes de la planta, específicamente en las células fotovoltáicas. Al usar un lugar para construir una torre solar, el terreno adyacente usualmente se impacta, pues se destruyen hábitat e interrumpe el paso de fauna. Por eso, muchas de estas torres se construyen en desiertos.

Foto: Planta Solar Ashalim en el desierto de Negev, al sur de la ciudad de Beer-Sheva, Israel. (Vadim Petrakov/Shutterstock)

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