29/10/2019 – Un día cualquiera resultas con alguna dolencia y al pasar a una farmacia, al solicitar el medicamento te entregan una enorme caja. Dentro de ella, un par de blíster con sobrado espacio dentro, y para coronar la escena, una bolsa plástica que obviamente rechazamos. Pero luego quedan los blíster de plástico y aluminio, la caja de cartón con recubrimiento plástico y pintura que contiene metales.

Vamos de compras para la despensa del hogar y muchos de los productos vienen en cajas de muchos colores, ya plastificadas. Sus productos están empacados individualmente y luego, al pasar a la caja, hay quienes aún piden bolsa desechable para llevarlos.

Si hacemos el recuento, con cada producto que compramos se genera una gran cantidad de basura: la caja, el envoltorio y la bolsa de quienes la piden. Es notorio que en nuestra sociedad aún no existe la cultura de clasificar los desechos, de ningún tipo. En su mayoría simplemente lo juntan y lo meten en una bolsa para que el señor de la basura la meta en el camión, escoja lo que le sirve para vender y luego el resto termine en el relleno sanitario.

Existen esfuerzos aislados para que las  personas clasifiquen sus desechos. La mayoría pueden identificar las botellas pet, latas y cajas de cartón. Sin embargo, dentro de estos existe gran variedad y al llevarlos a quienes reciben residuos clasificados para reciclaje, hay muchos residuos que se quedan en el camino.

Otra de las cuestiones es que si los vemos por separado, en el tema del plástico existen más de 9 clasificaciones y otros sub grupos. De hecho algunos son considerados tóxicos como el PVC y no es reciclable. Lo que se recibe en la mayoría de los lugares de acopio, es un 15% del pet generado, según la gremial de plásticos de Guatemala, lo cual nos deja un 85% que se irá a la basura.

De los otros plásticos, los llamados oxobiodegradables son aún más contaminantes. Estos se convierten en escamas plásticas que rápidamente pasarán a ser macropartículas y se integran a los ecosistemas en el agua, aire y tierra, con lo cual todos quedamos a expensas de consumirlos.

En el caso del cartón, uno de los productos más populares, las pizzas nos las entregan en cajas de cartón. Sin embargo al contaminarse con residuos de grasa y otros ingredientes de la pizza, este cartón ya no es reciclable. Pero no es solo con ese empaque, cualquier caja de alimento que se contamine ya no es apta para entrar a un proceso de reciclado, con lo cual se queda para ser tirado al basurero.

Existen métodos para descontaminarlos fácilmente, pero para los productores es más cómodo simplemente hacer más cajas y bolsas de empaque individual.

Si vemos en nuestro consumo y particularmente en nuestra casa, la gran cantidad de cajas y empaques que se van a la basura, podríamos hacer un cálculo y establecer que todo esto lo hemos pagado y que literalmente estamos haciendo basura nuestro dinero.

El tema del sobreempaque, desde el punto de vista económico, afecta directamente al consumidor, pues el precio del mismo es agregado en lo que compramos. El productor simplemente compra nueva materia prima y vuelve a vender.

Y es en este punto donde el medio ambiente se ve más afectado. El modelo económico en el que vivimos es un modelo lineal. En este modelo, se extraen recursos del medio ambiente, se produce, consume y se tiran los sobrantes y empaques. Con esto, nuestro planeta se ve saqueado al requerir cada vez más recursos, sin que el planeta tenga su tiempo natural para recuperarse. Los ciclos naturales también han sido alterados para hacer que se produzca más, con lo cual se contaminan lo suelos con agroquímicos. Al mismo tiempo, la cantidad de basura que se genera no es posible que sea reciclada para que formara parte de nuevo en el ciclo productivo.

Economía circular:

Es aquí donde el concepto de Economía Circular es visto como la solución ideal para lograr recuperar el equilibrio en el planeta. Este modelo busca imitar a la naturaleza, donde todo es aprovechado o regresado a su ciclo y absorbido de nuevo. Sin embargo no es tan simple como se escucha. El comportamiento humano ha saturado el día a día con cosas artificiales incluso la comida, en la que los individuos prefieren consumir algo procesado y no natural versus una fruta, verdura o cereales nutritivos.

En la espiral consumista en la que hemos caído, vemos como gran cantidad de recursos son utilizados para luego convertirlos en basura, pues las materias primas no están hechas para ser recicladas. Se busca a propósito hacer productos de mala calidad para que su vida útil sea corta y obligar a compra de nuevo. Esto lo mencionamos con anterioridad en nuestro artículo de Obsolescencia Programada.

Todo lo anterior hace que en nuestras casas y lugares de trabajo se generen grandes cantidades de basura a diario. Además, la falta de educación para clasificarlo y como inmersos en una gran burbuja de irresponsabilidad de las autoridades gubernamentales, la carencia de un sistema eficiente de manejo de desechos.

¿Qué podemos hacer?

  • Hacer un inventario de lo que consumimos y utilizamos.
  • Establecer prioridades de compra hacia un consumo responsable.
  • Elegir alimentos que contengan la menor cantidad de empaques, si no lo podemos evitar.
  • Si tienen empaques, clasificarlos, quitarles los excedentes de alimento y dejarlos limpios.
  • Hacer Ecoladrillos.
  • Llevar lo que podamos a los centros de acopio de residuos inorgánicos.
  • Clasificar los residuos orgánicos y hacer compost.
  • En frutas y verduras, consumirlas antes que empiecen a marchitarse o descomponerse.
  • Comprar solo lo que vamos a consumir.
  • Evitar caer en las súper ofertas de dos o tres por uno si no lo vamos a consumir.
  • Tratar de no caer en las ventas “especiales” que propician consumismo como Black algo … que solo harán crecer su endeudamiento.

Al asumir nuestra responsabilidad individual tendremos cambios colectivos, el daño al planeta a fin de cuentas es el reflejo de nuestro consumo, ser Ecociudadanos también incluye lo que ingerimos y compramos, informarnos y saber que nos beneficia es una ardua tarea, pero parte de nuestros programas de Educando Verde, y próximamente capacitaciones sobre Economía Circular y otros temas relacionados. Si deseas más información puedes escribir a informacion@ecociudadanos.org o en las redes sociales de abajo.

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