13/09/2019 – La Oficina de Administración de Tierras de Estados Unidos (BLM, por sus siglas en inglés) dará en arrendamiento unos 1,600 km2. Esto lo pretende hacer en una zona que incluye bosques antiguos, áreas de caza de subsistencia para comunidades nativas de Alaska, hábitat para los amenazados osos polares, ríos donde desova el salmón y otras áreas de una gran riqueza de fauna salvaje. Estas acciones afectarían una parte de zonas que hasta hoy son protegidas, como el Bosque Nacional Tongass y el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico.

El refugio nacional de vida silvestre de 76,890 km2 ha estado cerrado a la exploración de petróleo desde 1980, debido a las preocupaciones sobre el impacto en la vida de los caribús de la región, los osos polares y otros animales.

Pero Trump desea cambiar eso. La propuesta de presupuesto de la Casa Blanca hace énfasis en que se recauden casi 2,000 millones de dólares en ingresos durante la próxima década. Esta recaudación se pretende obtener mediante la venta de arrendamientos de petróleo y gas en una sección rica en petróleo del Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico (ANWR, por sus siglas en inglés).

Ambientalistas ya están manifestándose fuertemente, señalando que el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico sigue siendo uno de los pocos lugares que quedan en Estados Unidos no afectados por la actividad humana.

“Es una industria sucia que es propensa a fugas, derrames y catástrofes, y no puedes confiar en una industria como ésta con un ecosistema tan frágil”, afirmó Athan Manuel, director del programa de protección de tierras del Sierra Club.

Share Button