Continuación de nuestra publicación “Impacto negativo del monocultivo de la palma africana en Guatemala.

08/03/2019 – Todas las empresas que se dedican al cultivo de palma de aceite se encuentran beneficiadas por el régimen de la Ley de Maquila decreto 29-89. Esta normativa permite que este tipo de negocios no paguen el Impuesto Sobre la Renta (ISR), Impuesto de Solidaridad (ISO) y aranceles de importación de maquinaria durante diez años.

Además, les otorga un mecanismo de rápida devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA) por exportaciones durante toda su vida. Y cuando compran insumos en el mercado nacional, pueden solicitar que el IVA les sea devuelto.

.

Algunas instituciones han recomendado al Congreso de la República que se legisle, para poner un alto a la contaminación de ríos, invasión de áreas protegidas y uso correcto de los suelos. Sin embargo, no hay avances en esta materia.

En 2003 había un poco mas de 31 mil hectáreas de palma de aceite y en la actualidad hay 171 mil hectáreas sembradas. Al Grupo HAME le pertenecen mas de 40 mil hectáreas. (Infografía: Artículo 35 / Vox Populi)

La diputada Sonia Gutiérrez, integrante de la Comisión de Ambiente del Congreso, señala que durante la actual legislatura no se ha puesto el tema sobre la mesa porque hay grupos de diputados afines a este sector empresarial. Explicó que debe analizarse tanto la expansión del monocultivo como los apoyos fiscales.

“Es fundamental legislar en torno a la siembra de palma africana, ya que los cultivos crecen a un ritmo acelerado y sin control por parte del Estado. La fiscalización en la siembra de palma es un tema al que se le debe dar prioridad, pues giran muchos problemas en torno a esa industria, desde explotación laboral hasta contaminación de ríos, así como los beneficios fiscales”, resaltó la congresista.

Al consultar al Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) sobre el impacto de la siembra de palma se indicó de forma general que las empresas deben cumplir con la legislación nacional y evitaron hacer comentarios sobre los señalamientos en contra de las empresas.

“Existen instrumentos jurídicos y técnicos disponibles para prevenir y reducir los impactos de cualquier proyecto, obra, industria o actividad. Como eje estratégico se tiene el fortalecimiento institucional para que el Estado, en coordinación con los sectores, logre la aplicación efectiva de los diferentes instrumentos para prevenir y reducir los impactos”, resaltó el MARN.

Infografía: Artículo 35 / Vox Populi.

La postura de GREPALMA:

La Gremial de Palmicultores de Guatemala (GREPALMA) por medio de su comunicadora, Leticia Enríquez, respondió las interrogantes y resaltaron que la siembra de palma es positiva para Guatemala.

“El cultivo de palma de aceite se localiza en la región norte, nororiente y sur de Guatemala. En estos lugares, la agroindustria guatemalteca de aceite de palma genera 30 mil empleos directos y 143 mil empleos indirectos, generando oportunidades de crecimiento para los pobladores y sus comunidades vecinas en áreas donde había escasas o nulas inversiones previo al establecimiento de proyectos palmeros. En el año 2020, pese a la crisis por covid-19, el sector de palma logró mantener e incrementar en un cinco por ciento los empleos directos generados, contribuyendo de esta manera con la reactivación económica y las oportunidades para el país”, destacó Enríquez.

Agregó que el  aporte de las empresas asociadas a GREPALMA al desarrollo local de las comunidades vecinas va  más allá de la creación de fuentes de empleo y la dinamización de economías locales, promoviendo el bienestar de los pobladores con la implementación de programas y proyectos en materia de salud, seguridad alimentaria, educación, acceso a agua potable, acceso a energía eléctrica y acceso a infraestructura vial.

Tomado del artículo “El conflictivo avance de la palma aceitera en Guatemala”, publicado por Vox Populi.

Share Button