15/02/2021 – La semana pasada se publicaron los resultados de una investigación que mostró una dramática disminución de emisiones del químico CFCs que se estaba produciendo ilegalmente en China. Como resultado, la capa de ozono ha comenzado a recuperarse de nuevo. La capa de ozono es la protección natural del planeta contra la radiación ultravioleta, la cual se sabe produce cáncer en la piel.

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El portal Nature (Naturaleza en inglés) publicó el miércoles de la semana pasada dos estudios. Uno de ellos fue realizado por científicos de MIT en los Estados Unidos de América y el otro, por científicos de la Universidad de Bristol, en Inglaterra. Ambos muestran que luego de un preocupante aumento de emisiones de gases CFC-11 en los últimos años, estos han bajado su nivel considerablemente en la actualidad.

Ronald Prinn, director del Centro de Ciencias y Cambio Global de MIT y co-autor de la nueva investigación, dijo que los datos eran “muy prometedores”. Los gases CFC también son gases de efecto invernadero muy potente y que permanecen en la atmósfera durante mucho tiempo. Es por esto que la recuperación de la capa de ozono toma décadas. “Si las emisiones de CFC-11 continuaran aumentando o incluso, siguieran al mismo nivel, tendríamos un problema adicional qué enfrentar,” dijo Prinn.

¿Qué pasó con la recuperación que había iniciado en la década de los 80s?

Las moléculas de ozono están hechas de tres moléculas de oxígeno. Cuando los CFC-11 se liberan a la atmósfera, la radiación rompe esta molécula en cloruros, los cuales rompen los enlaces del ozono para crear moléculas de oxígeno más estables (de sólo dos átomos de oxígeno, en lugar de tres). Los clorofluorocarbonos se usaban comúnmente en refrigeración y aislamiento térmico, hasta que se prohibieron a nivel global al final de 1980. Este acuerdo los eliminaría por completo para el 2010.

Al principio, el acuerdo funcionó muy bien. La concentración de la sustancia comenzó a bajar y los científicos estimaron que la capa de ozono se recuperaría para el 2050. Pero en 2018, un equipo de científicos notaron que la tendencia de disminuir de los CFC se había detenido abrúptamente. De hecho, en las siguientes mediciones, todo indicaba que había un aumento inesperado de CFC-11 en la atmósfera.

Los investigadores indicaron que luego de modelar la procedencia de las emisiones, fue claro que estas venían de China. Las autoridades chinas reaccionaron rápido, controlando nuevamente el uso industrial de estos químicos y las emisiones comenzaron a bajar nuevamente. “El monitoreo global realmente determinó el aumento a tiempo y las acciones posteriores han sido bastante rápidas, al momento. Lo suficientemente rápidas, para evitar poner la capa de ozono en peligro,” dijo Prinn

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