04/04/2019 – Un supermercado en Nueva Zelanda lanzó el proyecto ‘Comida al desnudo’, en un intento creativo por reducir su uso de plástico. Y no, no es para que los clientes se desnuden, es sobre poner al alcance del cliente distintos alimentos, sin un sólo empaque plástico. Para esto, instalaron un sistema de estantería refrigerada, para frutas y verduras.

“El plástico es un producto útil cuando se trata de proteger y etiquetar nuestra comida,” dice Nigel Bond, dueño de New World Bishopdale, el supermercado que lo está poniendo en práctica. “Pero los tiempos han cambiado y estamos buscando formas de reducir su presencia en nuestras tiendas. Queremos regresar a la época en que se podía oler los fresas frescas en el supermercados y eso es lo que estamos logrando.”

El objetivo y el nombre del proyecto “Comida al desnudo”, causó una reacción muy positiva en todos sus clientes.

“El nuevo sistema trabaja rociando el producto con agua, para mantenerlo fresco. Los vegetales son 90 por ciento agua y varios estudios han demostrado ya, que rociarles agua no sólo hace que se vean mejor, sino que retienen su color y su textura, además de aumentar su contenido de vitaminas,” continuó diciendo Bond. “También instalamos un sistema de ósmosis inversa, que trata el agua removiendo el 99% de todas las bacterias y cloro del agua, por lo que tenemos confianza en la pureza del agua rociada. Este rocío está controlado electrónicamente y provee también un muy buen teatro en el supermercado, a los niños les encanta.”

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