19/09/2021 – Cualquiera que haya observado ardillas al aire libre sabrá que no todas actúan igual. Algunas son muy atrevidas e ignorarán a las aves e incluso a los humanos, para hacerse de comida. Otras, menos agresivas, permanecerán a un lado, preparadas para correr a toda velocidad cuando se de la oportunidad.

Aunque parece obvio asignar personalidades a estos animales, la investigación científica sobre personalidades en animales es relativamente nueva. Investigadores en la Universidad de California, Davis, han documentado las personalidades de las ardillas doradas por primera vez. Esta especie en común en la costa oeste de los Estados Unidos de América y parte de Canadá.

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Los investigadores encontraron que las ardillas muestran principalmente cuatro aspectos de personalidad: agresividad, nivel de actividad, sociabilidad y audacia.

“A mí no me sorprendió encontrar que estas ardillas mostraran rasgos de personalidad, pues creo que todas las especies muestran rasgos de personalidad consistentemente que los diferencian como individuos. Es sólo cuestión de tiempo que la ciencia lo compruebe,” dice la autora de la investigación Jaclyn Aliperti, quien llevó a cabo el estudio mientras obtenía su Doctorado en Ecología en UC Davis.

“Me sorprendió encontrar conexiones tan claras e interesantes entre rasgos de personalidad y la ecología de esta especie de ardilla. Como muchos otros estudios científicos, nuestros resultados sólo llevaron a más preguntas.”

Estudiando la personalidad animal:

Recientemente se ha comenzado a estudiar la personalidad en los animales.

“Aunque los científicos han sabido desde hace algún tiempo que un individuo en específico muestra diferencias de comportamiento consistentes (personalidad), estudios científicos han comenzado a cuantificar las personalidades en el reino animal desde hace una o dos décadas,” dice Aliperti.

Varios estudios anteriores dan la evidencia científica que algunas especies presentan personalidades distintivas. “Esto lo sabemos de varias especies, desde chimpancés a algunas especies de pez”, indica Aliperti.

Evaluando la personalidad de la ardilla:

Para su experimento, Aliperti observó ardillas doradas (Callospermophilus lateralis) en cuatro escenarios distintos, estandarizados para evaluar científicamente las personalidades de estos animales.

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En una prueba, las ardillas se ubicaron en un ambiente nuevo para observar cómo reaccionarían. Se les colocó en una caja de cartón con agujeros y líneas punteadas. En un segundo experimento, se les mostró su reflejo en un espejo y las ardillas no reconocieron que eran ellas mismas.

En una prueba de “escapar”, Aliperti observó cómo respondían las ardillas cuando se les aproximaban, estando al aire libre. Ellos grabaron cuánto tiempo dudaban antes de escapar corriendo. Finalmente, se atrapó a las ardillas y se les colocó, sin lastimarlas, en una trampa, para observar cómo reaccionaban.

Aliperti y sus colegas analizaron posteriormente los resultados, para evaluar si la personalidad influían factores como el tamaño de sus hogares (agujeros en los árboles, usualmente) y cómo usaban las posiciones elevadas a su ventaja. El acceso a una posición elevada, como rocas o árboles, es crítica porque les ayuda a las ardillas a observar y evitar depredadores.

Los encuentros mostraron que las ardillas con personalidades más atrevidas tenían áreas más grandes para vivir y eran ardillas más rápidas que el resto. Las ardillas más audaces y activas, además de ser más agresivas, tenían también más accesso a posiciones elevadas. Ellos también encontraron una relación entre este acceso a posiciones elevadas y sociabilidad.

Conslusión:

Aunque se le considera a la ardilla una especie asocial, pues no depende de sus relaciones, sí tienen una cierta cantidad de interacciones. Los investigadores escribieron que “dentro de una especie asocial, los individuos que tienden a ser relativamente más sociales que el resto, parecen tener una ventaja”.

Los resultados se publicaron en el diario Animal Behaviour (Comportamiento Animal, en español).

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