06/04/2021 – El agua es fundamental para la vida en nuestro planeta, pero este precioso recurso es cada vez más demandado y amenazado. Bien dice W.H. Auden al finalizar su poema titulado “Lo primero es lo primero” “miles han vivido sin amor, nadie sin agua”.

La privatización del agua es un tema que genera controversia por razones obvias, ya que, a través del tiempo, el ser humano ha observado su importancia. El misma agua satisfacer las necesidades básicas del ser humano para su supervivencia. En tal sentido se expresa la dependencia del ser humano con el líquido llamado agua, que otorga la posibilidad de que siga existiendo vida en la tierra.

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Es por ello que el agua se enmarca como aquel recurso de la naturaleza esencial, para el desarrollo y sostenimiento de los seres humanos. Es un componente que hace posible los procesos biológicos, no solo por el consumo de la misma. También es debido a que estas fuentes hídricas permiten el desarrollo animal y vegetal de nuestro entorno. Componentes que son a la vez, indispensables para los seres humanos.

Partiendo de esa premisa, el agua se filtra en la sociedad para generar su crecimiento y prosperidad mediante actividades económicas, como la agricultura, las pesca, el turismo, la producción de energía entre otras cosas. Esto genera demanda de este recurso insustituible para las personas.

La población mundial incrementó en 10 años de 7,004 miles de millones de personas en el 2011, a 7,837 miles de millones de personas al 2021. A este incremento poblacional observado en 10 años, habrá que agregarse la gran contaminación que hoy en día se produce en las fuentes hídricas. Esto, debido a las basuras que origina la actividad humana. Asimismo el constante cambio climático que perjudica aún más la existencia de este recurso, llevándolo poco a un a perecer.

La idea de privatizar el agua:

Es por eso que algunas multinacionales en el mundo plantean la idea de privatizar el agua. Estas grandes empresas reconocen el valor del agua, pero desde una perspectiva económica avara. Una perspectiva que sólo ve su valor relacionado a una manipulación económica, pues quien tenga la oportunidad de obtener el agua como un producto o mercancía, tendría poder. Esto generaría un monopolio del agua donde las grandes organizaciones se disputarían un lugar en él. La idea sale de lo lógico, pues al ponderar la esencialidad entre dinero y agua es evidente qué posee más valor, donde el agua es para todos, un bien común necesario.

Es por ende, que no tenemos la ostentación de agotar este recurso fundamental y jugar con él como si careciera de importancia. Por lo tanto, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Medio Ambiente busca que sus Estados miembros tengan la tarea de proteger las fuentes hídricas que se encuentren en cada uno de sus territorios, donde se destaque su necesidad como fuente vida. Se debe decir en tal sentido que no pertenece a nadie, pues es por lo tanto una responsabilidad de todos.

De tal forma, cuidamos nuestros recursos para el bienestar nuestro y de las generaciones futuras a las que se les debe dejar este legado de responsabilidad social. Resaltando su esencialidad en varias dimensiones: social, ambiental y de valor este último se describe no como un valor monetario, si no como aquellos instrumentos financieros que o legales utilizados para su protección por medio de restricciones, sanciones y multas.

¿Qué nos corresponde como individuos?

  • Cuidar de la mejor manera el agua sin desperdiciarla.
  • Entender que aunque nosotros tengamos agua, hay muchas personas que no la tienen y hacer uso indebido de la misma los perjudicará de alguna manera.
  • Evidenciar nuestro descontento con empresas o industrias que desperdician el agua o que pretenden privatizarla.
  • Hacer valer nuestro derecho dentro de las leyes pertinentes de nuestros países para preservar el preciado líquido.
  • Apoyar causas que permitan cuidar de los bosques montañas y todo aquello que nos ayude a generar agua.
  • Informarnos y tener presente que las leyes naturales prevalecen sobre las humanas.

Para culminar, se enfatiza en el presupuesto de que el agua es un recurso natural, que no le pertenece a nadie, por ende es todos. Un recurso que todos tenemos el deber de cuidar este recurso ¡sin peros, ni atajos! La responsabilidad es global. Incumbe a todos los países, sin excepciones. Por lo tanto, la labor de educar, no contaminar, y de sancionar dicha acción cuando suceda, es el deber ser para que suceda un cambio positivo.

Si deseas recibir más información sobre estos temas y como participar activamente como voluntario de Ecociudadanos pueden contactarnos en nuestras redes sociales abajo o al correo informació[email protected]

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