13/12/2014 – La tarea no fue fácil. Transportar por aire cuatro rinocerontes de un zoológico de la República Checa a África, llevarlos a las sabanas del Monte Kenia y esperar que el ambiente natural les ayude a producirse para evitar la extinción. Sin embargo, todo ese esfuerzo no funcionó.

Los cuidadores de tres rinocerontes blancos en Kenia, sólo seis animales de esta especie quedan en el mundo, han admitido públicamente que el macho y las dos hembras no van a reproducir naturalmente.

La esperanza que queda, no obstante, es la ciencia. Van a comenzar esfuerzos para mantener viva la especie por medio de la fertilización in vitro, y posiblemente trabajar con el material genético de los rinocerontes en el naciente campo llamado ‘de-extinción’.

“Sabíamos desde el inicio que las probabilidades de que esto diese resultados eran mínimas”, dijo Richard Vigne, director ejecutivo de Ol Pejeta Conservancy, donde han vivido los rinocerontes desde diciembre del 2009.

La reserva dijo el miércoles que técnicas artificiales de reproducción “pudieran ser la última esperanza de supervivencia para el animal más amenazado en el mundo”.

Vigne dijo que el proyecto no fue en vano. “Ellos fueron regresados a África de un zoológico, y han prosperado en ese ambiente. De cierta forma fue un éxito”, dio. “El hecho de que no hayan apareado claramente es una gran decepción, pero existen nuevas tecnologías para rescatar especies extintas”.

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