27/10/2020 – En esta pandemia todos hemos adquirido nuevos hábitos. Uno de ellos es el de no estar en un ambiente con mucha gente. La probabilidad de respirar el virus es más alta conforma más gente esté cerca y por tanto, el riesgo de enfermarnos es mayor. Pero, ¿sabías que a diario millones de niños respiran aire contaminado? Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 90% de los niños respiran aire tóxico a diario.

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Todos hemos experimentado alguna vez la inhalación de humo. No es nada agradable. El daño que el humo puede causar a nuestro cuerpo, puede llegar a ser irreparable si estamos constantemente expuestos a estos gases. Para un niño, la constante exposición a aire contaminado puede llegar a ser letal. Afecta seriamente su desarrollo, su sistema inmunológico y su calidad de vida.

Datos de la contaminación del aire:

Toda esta contaminación del aire proviene de distintas fuentes. Según el Parlamento Europeo, el 80.70% de la emisión de gases de efecto invernadero proviene de la energía que utilizamos a diario: para cargar nuestro celular, al encender la luz, para conectarnos a nuestras videoconferencias, y tantas fuentes más que gastan energía. Asimismo, los procesos industriales y el uso de los productos fabricados generan el 7.82% de los gases de efecto invernadero (algo que está en aumento por la sociedad de consumo en la que vivimos).

Este mismo Parlamento también nos indica que la agricultura genera el 8.72% de los gases de efecto invernadero y que la gestión de los residuos es responsable por el 2.75% de estos. En estos tiempos en donde la limpieza es algo vital para nuestra sobrevivencia, debemos recordar que al separar nuestros residuos y clasificarlos generamos un mejor manejo de residuos. Esto ayuda a disminuir los niveles de contaminación en el ambiente.

En estos tiempos en donde la exposición a aire contaminado juega al verdugo con nuestra vida y la de nuestros seres queridos, estamos más alertas que nunca. Pero este mismo nivel de alerta debe estar presente en nosotros cada día, incluso cuando esta pandemia finalice. Debemos recordar que en países como Guatemala el 98% de los niños menores de 5 años están expuestos a niveles de partículas finas, (partículas que según la OMS, entran en nuestro sistema respiratorio y a largo plazo generan problemas respiratorios irreversibles) de más del doble de los límites establecidos como “seguros”.

Es probable que en el futuro, se repitan las condiciones que provocó el virus:

Si no tomamos conciencia, la realidad que hoy vivimos por un virus, las devastadoras noticias sobre la falta de respiradores en los hospitales, será una realidad que repetiremos en algunos años cuando los efectos a largo plazo de respirar aire tóxico se hagan presentes en millones de personas.

Podemos hacer pequeñas acciones para disminuir el impacto de nuestra estadía en esta tierra:

  • Apagar la luz mientras no la estamos utilizando.
  • Desconectar el cargador del celular si no lo estamos cargando.
  • No cargar el celular toda la noche, únicamente cargarlo las horas necesarias
  • Desconectar electrodomésticos que no utilizamos seguido.
  • Separar y clasificar nuestros desechos.
  • Aprender a manejar nuestro tiempo, mientras mejor sepamos organizarnos, menos tiempo nos llevará hacer tareas en la computadora, lo cual reduce el número de horas que gastamos energía eléctrica.
  • Encontrar nuevos hobbies. No dependamos de las series de TV o el celular para entretenernos siempre. Leer, pintar, cantar, hacer ejercicio, cocinar, todos estos y más son hobbies que nos pueden ayudar a disminuir las horas que utilizamos los electrodomésticos con fines recreativos.

Si deseas aprender más sobre temas ambientales, Economía Colaborativa y Economía Circular, ser parte de nuestros voluntarios y aplicar todos estos conceptos en tu vida diaria,  puedes contactarnos en informacion@ecociudadanos.org o en nuestras redes sociales que aparecen abajo.

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