El estrés y la depresión están asociados con un aumento del riesgo de engordar, pero un nuevo estudio explica cómo alteran la forma en que procesamos los alimentos grasos.

Las mujeres con estrés queman las calorías y la grasa más despacio que las mujeres sin estrés en las siete horas después de comer lo que equivale a un menú con hamburguesa promedio.

“El estrés promueve el aumento del peso al frenar el metabolismo”, dijo la autora principal, Janice Kiecolt-Glaser, investigadora de la Facultad de Medicina de The Ohio State University.

“La diferencia entre haber estado expuesta o no a un factor estresante el día previo es 104 calorías, algo que no preocupa en un día, pero que en un año suma hasta 5,5 kg”, agregó.

Fuente: El Mercurio.

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