31/05/2014 – Es el sudor de una rana que vive en la selva del amazonas y serviría para tratar múltiples enfermedades que afectan, principalmente, al sistema inmune.

Me diagnosticaron depresión endógena con bipolaridad hace 21 años atrás, tomaba muchas pastillas, tuve varios episodios de intentos de suicidio y estaba muy mal, sentía que mi vida tocaba fondo. Y hace dos años supe que un amigo se había tratado su alcoholismo con Kambó, y se le notaba, había hecho un cambio drástico en su vida. Y me atreví a probar. Después de las tres primeras sesiones mi vida dio un vuelco y dejé los medicamentos, pero siempre con asistencia psiquiátrica. Me cambió el estilo de vida, ahora soy vegetariana, no tomo alcohol y es sorprendente. La medicina te va guiando, es muy sabia y fue tanto, que me atreví y estoy estudiando otro tipo de medicinas para ayudar a la gente”, comenta Silvia, como testimonio de que el Kambó sirve.

La “vacuna”, como también se le llama al Kambó, proviene de una comunidad étnica de Katukina formada por cerca de 500 miembros en el Amazonas brasileño, y en su lengua se llama Noke Kui, que significa gente verdadera y mansa.

“La vacuna curará cualquier enfermedad que tengas y también traerá buena suerte a tu vida del amor”, dicen los indígenas que habitan el estado de Acre. ¿Verdad o creencias?

Al parecer, la sudoración de la rana, que se coloca en la primera capa de la piel mediante un procedimiento ancestral, funciona.

Según cuenta en Unión Chakra Runa que entrega tratamientos con Kambó en Brasil y varias farmacéuticas de Estados Unidos y Japón están buscando patentarla y comercializarla, pero las alianzas y negociaciones entre la tribu y las trasnacionales no han sido fáciles. Además, la rana no funciona en cautiverio.

“Las moléculas aisladas de la rana, phyllomedusas bicolor, son altamente antibacterianas y se ha usado para combatir el VIH y se dice que es más eficaz que la morfina y serviría para enfermedades del sistema nervioso, cáncer, problemas cardiovasculares, depresión, fibromialgia y también, según los Katukinas la vacuna combate la holgazanería y la mala suerte de los cazadores”, comentan.

Fuente: El Mercurio.

Share Button