16/12/2020 – Científicos de Hobart, Tasmania, Australia, se dieron a la tarea de determinar cuáles son los contaminantes plásticos más letales para la vida marina. Su revisión académica se publicó en el portal Conservation Letter (Cartas de Conservación, en español). La misma analizó los resultados de 655 estudios sobre restos marinos, de los cuales 79 estaban asociados con la muerte de cetáceos (ballenas y delfines), pinípedos (leones marinos y focas), tortugas y aves marinas.

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Lo que se determinó es que los plásticos tipo “film”, como las bolsas plásticas y el plástico con que se suele envolver la comida, así como las redes de pesca, son “desproporcionadamente mortales” para los animales grandes. Los globos, el hule y la cuerda son más peligrosos para los animales más pequeños. Los plásticos tipo “film” causaron la mayor cantidad de muertes en cetáceos y tortugas marinas. Los restos de cuerdas y redes de pesca causaron la mayor parte de muertes en pinípedos. Y las piezas de plástico duro (restos de tapitas, envases de shampoo y de detergente, por ejemplo), causaron la mayor parte de muertes en las aves marinas.

Así es afectado cada tipo de animal marino:

En los cetáceos, el plástico que ingieren causa obstrucciones gástricas fatales, típicamente en el nivel del estómago. A menudo, estas obstrucciones les previenen también de nadar y bucear de forma apropiada. Esto hace que se mantengan en la superficie por mucho más tiempo, haciéndolos vulnerables a ser golpeados por botes y barcos. El estudio indica que la mitad de los cetáceos golpeados por un navío habían ingerido plástico. Esto sugiere que la mortalidad debido al plástico es mucho mayor a la mortalidad directa por tal ingesta.

Las tortugas marinas sufren mucho también. El plástico que ingieren es una mezcla de piezas plásticas duras y plástico tipo film. Esto tiende a formar un bolo o masa pequeña, que obstruye el estómago y/o los intestinos. De forma parecida a los cetáceos, esto afecta su flotabilidad y forza a la tortuga a permanecer en la superficie, haciéndola vulnerable a ser golpeada por cualquier tipo de navío.

Las aves marinas ingieren principalmente fragmentos de plástico duro. Usualmente, estas piezas suelen flotar en la superficie del océano, por estar hechas de polietileno y polipropileno. Las aves las ingieren confundiéndolas por alimento. Se había pensado que las piezas duras suponían menos peligro que los plásticos blandos, pero causa más muertes debido a que al ser ingeridas pueden trabarse internamente.

Un llamado urgente:

Para concluir, los autores indican es absolutamente urgente se cambien las políticas de producción y disposición del plástico en general. De la revisión académica arriba indicada, los autores indican

“Proponemos que la forma más eficiente de prevenir y disminuir la mortalidad de la megafauna es dejar de producir estos artículos letales. Ya hemos observado una respuesta global al prohibir bolsas plásticas y/o cobrarlas. Si bien sí reduce la cantidad de contaminantes, la meta es no producirlos en absoluto.”

Si bien Guatemala ya cuenta con una prohibición de bolsas pláticas, pajillas y cubiertos desechables por entrar en vigencia, no existe al momento un programa de información sobre cómo se llevará a cabo este cambio.

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