17/05/2018 – La UNESCO declaró el 17 de Mayo como el Día Mundial del Reciclaje. Oportunidad para recordar la estrategia de Reducir, Reutilizar y Reciclar, que busca reorientar el comportamiento de todos los ciudadanos con vista a mejorar el medio ambiente.

La gestión integral de los residuos sólidos en las ciudades de Centroamérica representa un desafío impostergable hacia el desarrollo sostenible de la región. Según datos del Estado de la Región 2016, la generación de residuos sólidos domiciliarios por persona es mayor en los centros urbanos (residuos sólidos urbanos) y en las grandes ciudades con respecto a la totalidad del territorio de cada país (ver figura 1).

Como se muestra en la figura anterior, en las zonas urbanas de Costa Rica, El Salvador y Panamá se encuentran indicadores que sobrepasan el rango aceptable por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la generación per cápita de residuos. Lo anterior implica que uno de los principales retos en esta materia radica en articular esfuerzos con todas las partes interesadas en la gestión de residuos (sector público, privado y sociedad civil) de manera que los acuerdos se fijen dentro del marco de la jerarquía para la gestión integral de residuos sólidos (Figura 2).

Con respecto al reciclaje, a excepción de Costa Rica, ningún país del Istmo cuenta con legislación sobre el tema, y solo en El Salvador y Nicaragua hay proyectos de ley en trámite. Si bien Guatemala, Nicaragua y Panamá tienen políticas sobre manejo y gestión de residuos, estas carecen de la fuerza que otorga una ley específica. En El Salvador, Guatemala y Honduras la regulación sobre reciclaje se establece de manera sintética dentro de las respectivas leyes ambientales. Resalta el caso de Honduras, donde, a diferencia de los demás países, existe el Reglamento para el Manejo Integral de Residuos Sólidos. La gestión en esta materia se asigna a distintos actores en cada país: en algunos casos al sector municipal, y en otros a ministerios, comisiones interinstitucionales, el sector privado o a alianzas entre varias de estas entidades (Programa Estado de la Nación en Desarrollo Humano Sostenible, 2016).

Datos de CentralAmerica Data (2018) destacan que entre enero y septiembre de 2017 el principal importador de plástico en Centroamérica fue Costa Rica, con $910 millones, seguido de Guatemala, con $619 millones, El Salvador, con $444 millones, Honduras, con $378 millones, Panamá, con $335 millones y Nicaragua, con $174 millones.  Asimismo, entre los primeros nueve meses de 2016 y 2017, el valor importado en la región creció un 3%, al pasar de $2748 mil millones a $2861 mil millones. La información anterior pone de manifiesto la creciente viabilidad del reciclaje en el Istmo Centroamericano, en el cual el sector empresarial tiene la gran oportunidad de tomar un rol preponderante hacia la creación de oportunidades de negocio con un enfoque de sostenibilidad.

Fuente: EY.


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