26/01/2015 – Seis municipios cancelan las famosas celebraciones y las restricciones afectan ya a 47 millones de personas.

La sequía que impide el abastecimiento normal de agua en un 25% del territorio brasileño va a dejar algunas localidades sin su Carnaval, la fiesta más importante del calendario nacional. Al menos seis municipios han cancelado ya las celebraciones, que duran oficialmente del 13 al 18 de febrero: se trata de Cordeirópolis y Oliveira, en el estado de São Paulo, e Itapecerica, Formiga, Arcos y São Gonçalo do Pará, en Minas Gerais. La escasez de agua afecta incluso al Carnaval de Río de Janeiro, el mayor del planeta, cuyos blocos (procesiones musicales callejeras que reúnen decenas de miles de ciudadanos disfrazados) preliminares han comenzado ya, y que se espera atraiga este año a 920.000 turistas. Las escuelas de samba, protagonistas del evento, modificarán sus coreografías para evitar la utilización de agua en sus desfiles, sustituyéndola por luz o humo. “No tiene sentido usar tanta agua cuando la población sufre por la crisis hídrica”, afirmó Ney Filardi, presidente de la escuela União da Ilha.

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