28/02/2021 – Aunque no es noticia que existe comunicación entre elementos del mundo natural que no son animales, es bastante reciente la idea de que los micelios (el cuerpo principal de los hongos) actúan como un tipo de internet entre árboles. Esta información puede servir para entender mejor la ecología, los bosques y la tierra en general.

El Internet natural:

Paul Stamets fue el investigador que famosamente dijo que “el micelio es el internet natural del planeta”. Existe ya una considerable investigación realizada por este concepto. Sin embargo, la mayoría de nosotros ignora el aspecto micro en favor de lo macro. Y cuando se trata de la conservación y recursos naturales, nuestros sistemas naturales pueden caer presa del pensamiento reduccionista. Esto porque se considera un árbol como un elemento del bosque, que se puede reemplazar simplemente plantando otro árbol.

De hecho, muchos esfuerzos de reforestación se consideran exitosos cuando se plantan muchos árboles en lugares en donde no habían. Se considera un éxito aún cuando la reforestación es una granja del mismo tipo de árboles plantados uno cerca de otro y no la diversidad natural que representa un bosque. En una plática TED de 2017, la ecologista forestal Suzanne Simard parece reafirmar la idea de que los bosques son más que una colección de árboles independientes. Simard indica que “un bosque es mucho más de lo que se ve”. Ella ha dedicado décadas de su vida a la investigación en los bosques de Canadá.

“Ahora, sabemos que todos estamos a favor de nuestros hijos. Yo me pregunté, ¿será posible que un árbol reconozca a sus propios genes, como una mamá osa reconoce a sus cachorros? Así que hicimos un experimento. Cultivamos varios árboles madre con plántulas extrañas y otras plántulas extraídas de él mismo. Resulta que sí reconocen a las plántulas con sus propios genes. Las plantas madres colonizan a las plántulas con sus propios genes con redes simbióticas con hongos más grandes y amplias. También, las plantas madres envían a través de sus raíces más carbón a las plántulas con sus genes. Incluso, las plantas madres tratan de no competir con las raíces de las plántulas hijas, no creciendo cerca de su espacio. Por último, los árboles madre envían a las plántulas información a través de sus raíces, de cualquier daño que sufran. Esto los hace más fuertes y por ende, las plántulas madre son menos propensas a las enfermedades que sufrió los árboles madre”, dijo Simard.

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