02/10/2022 – Un monocultivo se define como una plantación de gran extensión de una única especie. Generalmente, se utilizan los mismos métodos técnicos para toda la plantación, haciendo más eficiente la producción a gran escala. Sin embargo, lo intensivo de estas prácticas acortan la vida de los suelos y generan gran presión en recursos como el agua.

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Por lo general, se asocia el término monocultivo para plantas que son para la industria alimenticia o el forraje, pero también existen monocultivos de árboles, ya que es de aquí donde se obtiene la madera para la construcción y vivienda, así como la materia prima para la creación de papel y cartón.

Como se ha demostrado en múltiples ocasiones, el monocultivo no es sostenible en el tiempo. Esto, debido principalmente al desgaste de los suelos y el desbalance ecológico que ocurre en este tipo de sistemas. A pesar de que se cuenta con este conocimiento en general, no ocurre lo mismo con el monocultivo de árboles. Este cultivo puede dar la falsa sensación de que nos enfrentamos a un bosque, cuando la realidad es que, en una plantación forestal la diversidad es escasa, los ecosistemas en general se ven en desequilibrio y se genera presión sobre los recursos.

Foto: Flaar Mesoamérica.

Por esta razón, es importante entender que el hecho de que los árboles atrapen dióxido de carbono no significa que su cultivo sea una vía hacia la sostenibilidad. Las plantaciones forestales por lo general utilizan especies que no son nativas del área. Estas especies impiden que otra flora crezca alrededor de ellas debido a los exudados de raíz que modifican la química de los suelos, no son el refugio adecuado para especies de fauna y pueden llegar a convertirse en desiertos verdes.

Las plantaciones de árboles no son bosques:

La premisa principal de este artículo es que las plantaciones de árboles no son bosques y que generan un impacto como cualquier otro monocultivo. Reforestar con especies nativas es la estrategia más adecuada para recuperar el equilibrio de los ecosistemas y la diversidad de las especies. Otra de las razones por las que no se puede considerar bosque a las plantaciones de árboles, es que la mayoría de los casos las plantaciones se establecen respondiendo a una lógica de mercado, por lo cual la vida de estas plantaciones también está regulada por los precios y las demandas tanto locales, como internacionales.

FLAAR Mesoamérica como institución que vela por la documentación de la diversidad de la flora y la fauna de Guatemala, busca concientizar a los lectores sobre la problemática alrededor de la expansión de los cultivos forestales y de la reducción de los bosques y selvas que guardan la riqueza natural propia de nuestro país.

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Por Diana Sandoval

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