10/05/2017 – Los gatos son de los seres vivos más independientes e inteligentes que existen. A pesar de su independencia y aparente relación desapegada, los gatos pueden generar en nosotros los humanos, los sentimientos más nobles y compasivos que somos capaces de experimentar. Le pedimos a dos expertas en el tema que nos contaran su experiencia con estos felinos, porque en este Día de la Madre, muchos gatitos y gatitas estarán gozando y disfrutando de sentimientos maternales, tanto gatunos como humanos 😉




Me llamo Elizabeth Martínez, soy Diseñadora Gráfica y voluntaria gatuna. Tengo 9 gatitos, desde hace 17 años tengo felinos. Unos se han ido, viven en mi corazón y otros viven físicamente conmigo, alegrando cada segundo de mi existencia.

Mis gatos han llegado a mi vida por sus propios medios, ellos solos han llegado a buscarme a mi casa y decidí adoptarlos y a otros los adopté por el gran amor que desarrollé al criarlos con pacha y fórmula, desde su primer día de nacidos. Siempre he pensado que el gato lo elige a uno y no uno al gato, es por eso que consideré quedarme con ellos, pues por un motivo se cruzaron en mi vida. Todo tiene un propósito en la vida y cada uno ha traído su propia enseñanza a mi vida, mostrándome una lección diferente.

Desde siempre los gatos me han parecido fascinantes por su belleza y su peculiar forma de ser. Yo vivía en el extranjero y cuando me mudé a vivir a Guatemala, encontré algunos gatitos en la casa de mi abuelita, empecé a interactuar con ellos y me encantaron. Desde ese entonces, he vivido eternamente enamorada de ellos.

De especial lo tienen TODO, no hay otro animal que se le compare. A pesar de ser más independientes que otros animales, también tienen sus gestos de apego al ser humano. Es encantador ver cómo nos consideran su propiedad, nos buscan, son rutinarios, conocen nuestros horarios, nos despiertan temprano, son cariñosos y cuando ya no quieren, no tienen ningún reparo en hacerlo notar. Me encanta que los gatos sean seres muy sinceros, tal vez por eso no sean del agrado de todos, pero en lo personal, eso es lo que más me atrae de ellos.

Al recomendarle a alguien un felino, yo le diría que adopte un gato por su personalidad y por el estilo de vida que el humano lleve. Que si desea adoptar, no se deje llevar por lo bonito que alguno se ve, pues al final lo mas importante es que ellos se sientan a gusto y nosotros también. Otro consejo: no tengan solo UN gato. Lo gatos son animales que por naturaleza son sociables y viven en manadas y ellos necesitan compañía todas esas horas que salimos a trabajar, necesitan por lo menos un compañero de su misma especie. Quien adopta un gato sabe lo que es amar desinteresadamente en verdad.

Mi nombre es Sol García-Juárez, soy asistente de enfermería geriátrica. Tengo 5 gatitos: 2 hembritas (Shinju y Makkuro) y 3 machitos (Crispín, Baku y Uzume). Cuatro de ellos (Shinju, Baku, Uzume y Makkuro) vinieron a casa en febrero de 2016 y el otro, Crispín, en junio del mismo año.

A Shinju la adoptamos un sábado en una clínica veterinaria que estaba tratando a mi difunto gatito, Dingy. El staff de la clínica me avisó que estaban buscando un hogar para una gatita cuya familia ya no la quería en casa. Ellos me pusieron en contacto con la familia y me la llevaron a entregar ese mismo día. Shinju estaba embarazada (algo que la familia no me reveló hasta que ya la había aceptado). Ella estaba tan flaca y desnutrida, que no pensé que estaba cerca a parir. A los 4 días, nacen sus hijitos, Baku y Uzume.

A Makkuro me la entregó la Comunidad Gatuna cuando ella tenía entre 3 y 4 semanas de nacida, al día siguiente (domingo) de que llevara a Shinju a casa. Makkuro era una de una camada de 3 cachorritos cuya madre había abandonado. La persona que los rescató creía que algo la había asustado. Los 3 cachorros nacieron con un problema de movilidad intestinal y uno a uno fueron muriendo, pese a los cuidados veterinarios brindados por la Comunidad Gatuna y los de su hogar temporal. Sólo Makkuro quedaba y me la entregaron para continuar con sus cuidados. Afortunadamente, ella sobrevivió y se quedó conmigo desde entonces.

Crispín es otro gatito rescatado por Comunidad Gatuna. Él fue atropellado, sufriendo horribles heridas: ambos ojos salidos de sus órbitas, uno de ellos, insalvable; dos fracturas en su mandíbula; dos fracturas en su cola; además de desnutrición severa e infestación de pulgas y parásitos intestinales. Comunidad Gatuna sufragó los gastos de sus cuidados veterinarios: cirugías, medicamentos, alimentación especial. Su convalecencia después de su hospitalización la hizo en mi casa y ya nunca lo dejé ir, ¡me robó mi corazón con las miradas del ojito que se le logró salvar!

Desde que logro recordar, en mi casa de infancia siempre hubo animalitos: perros, gatos, conejos, canarios… Los gatos, sin embargo, siempre me han cautivado con su comportamiento amoroso y a la vez independiente; juguetón y a la vez perezoso. ¡Son una cajita de sorpresas que ronronea!

Los gatos son animales muy intuitivos, detectan el estado de ánimo de sus humanos y se comportan de acuerdo a él. Todas las mascotas, sobretodo los gatos, son un reflejo de sus hogares y sus humanos y del trato que reciben, ellos amoldan su comportamiento y su personalidad de acuerdo a su ambiente. El gato de una casa es como un barómetro que te indica cómo es la dinámica en ese hogar.

¡Adopta dos! Aunque es muy cierto que los gatos son bastante independientes, dos gatitos se mantendrán entretenidos mientras la familia no está, un gato solito puede deprimirse y comer en exceso o dejar de comer bien. Dos gatitos pueden ayudarse mutuamente a acicalarse y a mantenerse sanos a base de juego y ejercicio. Y SIEMPRE, SIEMPRE cástralos, hembras y machos. Evitarás contribuir a la sobrepoblación de gatos y la crueldad contra ellos.

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