01/06/2019 – Aproximadamente 250 ballenas y delfines fueron asesinados en la ciudad de Torshavn, en las Islas Feroe, un territorio que pertenece al Reino de Dinamarca.

Esta costumbre anual se hace en esta época, en la que estas especies migran al norte. El objetivo de la matanza es vender su carne. Sin embargo, la costumbre es tan sangrienta que tiñe el mar de rojo.

La masacre se llevó a cabo este miércoles 29 de mayo pasado, en Streymoy, la isla más grande del archipiélago. Para capturar a los animales, primero se les empuja hacia la costa desde barcos. Después se les clava un arpón en el cuello, para posteriormente poder romperles la espina dorsal. Tras su muerte, los cuerpos son arrastrados a la orilla utilizando anzuelos que se clavan en su carne.

Un portavoz de las Islas Feroe ha asegurado que “aunque la visión es dramática para los extranjeros, la carne y grasa de ballena son una parte muy valiosa de la dieta local en las Islas Feroe”.

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