14/12/2016 – Durante los meses más fríos del año, conforme el viento comienza a soplar más afuera y las ventanas suelen permanecer cerradas para mantener el calor, uno se da cuenta que la piel pierde su brillo natural. Puede verse seca o descascarada, y puede incluso picar un poco. Seguramente ya tenemos en casa crema humectante, pero varias capas de células muertas sobre su piel pueden actuar como barrera, previniendo que esas cremas humecten como deben. Aplicarse un exfoliante puede remover esas células muertas e mejorar la apariencia y experiencia de su propia piel.




“La exfoliación también puede mejorar la efectividad de los tratamientos dérmicos tópicos, los cuales pueden penetrar profundamente cuando se han removido las capas de células muertas. Los beneficios a largo plazo de la exfoliación incluyen además, la mayor producción de colágeno, resultando en una piel con apariencia más joven,” de acuerdo con la Academia Norteamericana de Dermatología (AAD, por sus siglas en inglés).

Hay dos tipos de exfoliación: química y mecánica. Con la exfoliación química, se aplica ácido a la piel y el ácido disuelve las células, mientras que la exfoliación mecánica usa una brocha para quitarse capas de piel muerta. Los resultados son inmediatos con cualquiera de los dos métodos, ¿pero cuál es mejor? Depende de algunos factores, dicen varios dermatólogos.

“Antes de exfoliarse, se debe comprender realmente su piel y su tipo de piel,” dice Mary P. Lupo, M. D., profesora clínica de dermatología de la Escuela Universitaria Tulane de Medicina. “Un dermatólogo certificado puede ayudarle a escoger la opción de exfoliación que mejor se adecúe a sus necesidades dermatológicas únicas.”

1. Determine su tipo de piel. Si tiene piel seca o sensible, Lupo sugiere aplicarse una opción de exfoliación ácida leve, como con ácido salicílico. Si tiene piel aceitosa y más gruesa, puede considerar tratamientos químicos más fuertes, como un lavado con 2 por ciento de ácido salicílico o métodos mecánicos de exfoliación, de acuerdo con la AAD.

Los tratamientos de exfoliación pueden empeorar algunas condiciones de la piel, especialmente si tiene acné inflamatorio, soriasis, rosácea, verrugas o herpes simple. Lupo dice se debe consultar un dermatólogo antes de exfoliarse si tuviere cualquiera de estas condiciones.

2. Conocer el momento correcto. La Dra. Lupo indica que las personas con piel sensible deben realizarse una exfoliación en casa dos veces por semana, mientras que aquellos con piel aceitosa pueden exfoliarse una vez al día. Mientras más agresivo sea el método de exfoliación, menos frecuente necesita realizarse. En otras palabras, los tratamientos químicos y los mecánicos que son muy fuertes, no deben hacerse todos los días.

3. Visite a un dermatólogo. La Dra. Lupo indica que un profesional puede ayudarle a escoger un tratamiento para realizar en casa o llevar a cabo procedimientos no disponibles fuera de una clínica para la piel.

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