26/04/2022 –  La empresa pesquera española Nueva Pescanova tiene proyectado invertir aproximadamente 45 millones de euros en la construcción de la primera granja de reproducción comercial de pulpos del mundo. Aunque la propuesta de esta empresa incluye la generación de 300 puestos de trabajo para producir 3,000 toneladas de pulpos al año a partir de 2023, el Gobierno isleño de Canarias estudia si el proyecto cumple los requisitos de impacto ambiental.

.

Los académicos consideran que reproducirlos por motivos comerciales no es sostenible ecológicamente y es anti-ético:

Los pulpos son animales solitarios. Explotar pulpos con fines comerciales significa reproducirlos a granel y mantenerlos en grupos, en espacios reducidos. Esto puede causar agresiones entre ellos y un alto sentido de territorialidad, provocando incluso canibalismo.

Elena Lara es la responsable de investigación de la organización internacional Compassion in World Farming (Compasión en el Mundo de las Granjas, en español). Ella comentó a El País que “los pulpos son animales extremadamente inteligentes y complejos, necesitan mucha estimulación en su entorno”, subraya. “Son especies solitarias, no adaptadas a las condiciones intensivas en las granjas. Sería irresponsable ponerlos en tanques vacíos sin ningún estímulo”.

.

Lara ve una gran diferencia entre implantar granjas de animales como pollos o cerdos y una de pulpos. “Estos son animales salvajes, no los hemos domesticado a diferencia de lo que sucede en las granjas tradicionales. Sabemos cómo mejorar las condiciones de vida de los cerdos y a los pollos. Los pulpos, en cambio, son muy frágiles: no hay forma de sacrificar a un pulpo de manera humanitaria”, afirma.

Los pulpos son seres que sienten mucho más que sólo dolor y sufrimiento:

A finales del año pasado, publicamos en GuateSostenible que el gobierno británico reconocía a los pulpos como seres sintientes, luego de un análisis de más de 300 estudios científicos que evaluaron la capacidad de sentir de estos seres.

La conclusión del análisis es que los cefalópodos (pulpos, calamares, sepias y similares) y los decápodos (cangrejos, langostas y langostinos) son seres que sienten. Este análisis lo elaboraron expertos del London School of Economics (Escuela Londinense de Economía, en español).

Describirlos como “seres sintientes” no se limita a aseverar que sienten dolor y sufrimiento, sino también placer, hambre, sed, calor, alegría.

Abierta oposición:

Desde que se supo del proyecto, el mismo contó con la oposición frontal de varios grupos animalistas de todo el mundo. Esta granja de pulpos “no es más o menos cruel que cualquier otra, pero es la primera del mundo”, afirman.

Foto de Pia en Pexels.

Share Button