De acuerdo con la organización Plan Internacional del Reina Unido, una mujer menstrúa en promedio, 3000 días en su vida (o sea, 8 años con 2 meses) y en cada menstruación, pierde de 50 a 100 gramos de sangre.  Así que si hacen las cuentas, la inversión que se hace al año cada vez que ‘te viene’ es muy alta.

Las toallas de tela se parecen casi siempre a las desechables, con un diseño muy similar – la gran diferencia es que son al tacto como otra prenda de ropa más. Es decir, ni se siente. Además, no generan mal olor porque están hechas de algodón. En las desechables, es el contacto de la sangre con el material sintético lo que genera el mal olor.

Al usar toallas sanitarias sintéticas, las almohadillas desechables bloquean el flujo de aire hacia la vagina, provocan sudoración y roces molestos y en casos extremos, malestar y mal olor.

Dado que las toallas sanitarias reutilizables están libres de químicos, tu piel no estará expuesta ni en contacto con alguno y el planeta, tampoco.

El lavado de estas toallas reutilizables es mucho más fácil de lo que se cree: basta con dejarlas en remojo en jabón de un día al siguiente, lavarlas, secarlas y volver a usarlas.

Aún no se han comenzado a comercializar las toallas sanitarias a nivel industrial, por lo que muy seguramente estarás apoyando emprendimientos y empresas incipientes al adquirir este producto.



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