27/05/2021 – Ayer miércoles se dieron una serie de decisiones y dictámenes en tribunales y juntas directivas que hicieron responsables a Shell, Exxon y Chevron por sus emisiones de carbono.

Shell:

El primero, la decisión histórica de un Tribunal holandés que dictaminó a favor de ambientalistas, al ordenarle a Royal Dutch Shell (el nombre de la corporación holandesa que maneja la marca Shell) que disminuya sus emisiones de CO2 en un 45% para el 2030.

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“Esta es una victoria monumental”, dijo Donald Pols, de Amigos de la Tierra Holanda, en la publicación de la página de Internet de la agrupación. La decisión se está celebrando en todo el mundo, porque finalmente el dictamen tiene el potencial de ser vinculante en varios aspectos (no solamente se aplica a las operaciones de Shell, sino a sus productos también).

Exxon:

En otro resultado potencialmente importante, una fundación pequeña, llamada Engine No. 1 (Motor No. 1), logró provocar suficiente enojo por los resultados tan pobres de Exxon y sus esfuerzos por retrasar el cambio de sus prácticas para tomar en cuenta el clima, que los accionistas removieron a dos de los directores de la empresa.

El fundador y director ejecutivo de Carbon Tracker (Rastreador de Carbono, en español) emitió una declaración indicando que “los inversionistas han enviado un mensaje claro a Exxon, pero el impacto podría llegar a otras empresas petroleras.”

Chevron:

Los accionistas de Chevron recién votaron para reducir las emisiones de CO2 de dicha empresa también. Con 61% a favor de reducirlas, la propuesta “Scope 3” pasó sin problema en la última reunión general de accionistas. La propuesta en cuestión no incluye una meta de reducción de emisiones de CO2 o una fecha límite, pero es una señal que los mismos accionistas de la empresa muestran su descontento con el manejo de las emisiones de CO2 de la empresa.

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