20/03/2021 – Una nueva investigación volvió a confirmar que las personas con dolor crónico y depresión, pueden experimentar una mejoría significativa después de ocho semanas de yoga y meditación. Este estudio se llevó a cabo con 28 participantes del área semi rural de Oregon, en donde fueron parte de un curso de reducción de estrés basado en meditación. Los participantes se encontraban entre los 34 a los 77 años y todos habían reportado algún dolor crónico en el último año. El grupo pasó 2 1/2 horas cada semana practicando meditación tipo mindfulness y hatha yoga. Entre las sesiones, los animaron a meditar en sus casas por al menos 30 minutos al día, durante los otros seis días de la semana.

Al final del curso, el 89% de los participantes reportó que el programa los ayudó a encontrar formas de lidiar de mejor forma con su dolor. El otro 11% no encontró diferencia. Los resultados del estudio se publicaron en The Journal of the American Osteopathic Association (El Diario de la Asociación Osteopática Norteamericana, en español).

Una de cada cinco personas padecen dolor crónico:

Aproximadamente una persona de cada cinco en el mundo, padece dolor crónico de algún tipo, según la publicación anterior. A diferencia del dolor agudo, el cual sucede de repente y su causa usualmente es algo específico, como una cirugía o trabajo dental, el dolor crónico es constante y puede ser la continuación de una herida o enfermedad.

El dolor crónico puede estar vinculado también al cáncer, artritis, migrañas y dolor de cabeza, dolor de espalda, fibromalgia y nervios alterados, según la Clinica Cleveland. A menudo se trata con fármacos, incluyendo opioides, relajantes musculares y anti depresivos.

“El color crónico puede llevar a la pérdida del trabajo, de la capacidad de proveer por la familia y de ser una persona productiva”, comenta Cynthia Marske, médica osteopática y autora principal del estudio. “La investigación dio alivio a la mayoría de sus participantes, así como oportunidad de manejar su dolor físico y emocional.”

Marske dice que el yoga y la meditación pueden ayudar a mejorar la estructura del cuerpo y su función, lo cual puede ayudar a sanar. No cura una enfermedad, pero se aprende a vivir de manera que pueda manejar mejor el dolor.

Estos fueron los resultados del experimento:

Para el estudio, los participantes llenaron varias encuestas para reportar sus niveles de dolor, depresión y su desempeño antes y después del programa. Los resultados mostraron mejoras significativas en las tres áreas.

“Los resultados mostraron un cambio en la distribución de los marcadores de depresión, desempeño y dolor, después del curso”, escribieron los investigadores.

Los marcadores del Cuestionario de Salud del Paciente (PHQ-9), el cual se usa para medir la depresión, bajó 3.7 puntos en una escala de 27 puntos. Marske dice que los resultados se asemejan a los de los pacientes después de usar antidepresivos.

Los marcadores de la Escala de Dolor Catastrófico (PCS), los cuales cuantifican cómo experimenta la persona el dolor, disminuyeron 4.6 puntos, en una escala de 52 puntos.

“La meditación y el yoga hacen que las personas generen sus propios neurotransmisores (químicos de bienestar), modulando la forma como el dolor se percibe, maneja y procesa en el cerebro”, dice Marske.

“Mucho de cómo respondemos al dolor, es emocional. Lograr que las personas con dolor crónico, depresión o ansiedad funcionen mejor mental y físicamente, pueden ayudar a nuestra sociedad a recuperarse de cualquier dolor por enfermedad, incluyendo el coronavirus”.

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